El caso resonante del crimen de Johana Casas en Pico Truncado, tuvo su segundo capítulo con el casamiento de su hermana gemela, con el asesino. Ahora, un tercer capítulo se reabre con el juzgamiento del cómplice, Marcos Díaz, que desde hoy enfrenta el juicio oral donde se determinará su responsabilidad en el crimen.
Cingolani está condenado a 13 años de prisión y todo el país lo recuerda por su casamiento con Edith Casas, quien en la actualidad está embarazada del hombre condenado por matar a su hermana el 16 de julio de 2010.
Hoy, Díaz llegó alrededor de las 9 hs en un patrullero del cual descendió esposado e ingresó al Tribunal con una gasa en la frente tapándole la imagen de una cruz invertida que posee tatuada. Durante la jornada, declaró el padre de Johana y lo acusó a Diaz de ser integrante de una secta. En la sala estuvo presente Edith, quien se mostró serena, teniendo en cuenta que fue ella quien acusó al hombre que está siendo juzgado, de haber puesto en manos del Cingolani, el arma que terminó con la vida de su hermana Johana a pocos metros del “Bridasaurio” en Pico Truncado.
El casamiento de Edith con el asesino de su gemela, fue un hecho que sacudió a la opinión pública nacional. El juicio que se inició hoy, no tiene menos importancia, ya que Díaz habría sido novio de Johana (al igual que Cingolani) y ambos se confabularon para matar a la joven. En el pueblo, además, miran con recelo y rencor a Edtih porque algunos sostienen que sabe más de lo que dice y la acusan de haber sido cómplice o partícipe necesario de la muerte de su hermana, situación que divide a la sociedad truncadense e inclusive a su propia familia.
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