De las cuatro casas de artículos para el hogar consultadas, en dos dijeron que sólo se aceptan hasta 6 pagos con el plástico.
Las grandes cadenas de electrodomésticos del país comenzaron a recortar la financiación a la mitad, lo que en algunos casos también incluyó la eliminación de los beneficios de consumo sin interés.
"Si bien las tarjetas no quieren trabajar en cuotas sin interés, por lo que bajaron a un máximo de seis, en nuestro caso podemos seguir ofreciendo la misma financiación propia", explicó el encargado de Ribeiro, Gabriel Miranda, quien agregó que la decisión de recortar los pagos mensuales fue adoptada en casi todas las grandes cadenas como Frávega, Naldo Lombardi, Garbarino y Megatone, entre otras. "Todavía no sabemos si esta situación se va a mantener o no", agregó el empleado.
El Diario de la República confirmó que en una de esas cadenas se terminaron las cuotas de 12, 18 y 24 cuotas si el bolsillo no da para comprar en efectivo. Según uno de los vendedores de una casa de electrodomésticos que está ubicada sobre la calle Colón, la decisión de acortar las posibilidades de pago es "porque las tarjetas no se quieren arriesgar a que la inflación crezca y tengan que hacerse cargo en caso de que se disparen más los precios".
Sin embargo, en otro de los negocios de artículos para el hogar, el encargado dijo que sólo algunos plásticos determinaron reducir la financiación, aunque no dio detalles de cuáles eran.
"Hasta ahora no tenemos confirmaciones ni información. Cada vez que entra un cliente que pregunta precios y formas de pago, los empleados tienen que chequear consulta por consulta", indicó el gerente del local, que añadió que desde la casa central habían "prohibido dar información a la prensa", por lo que pidió el anonimato.
Durante la recorrida por los negocios de electrodomésticos, El Diario constató que no estaba disponible la habitual folletería en la que suelen difundirse los productos y sus alternativas de pago.
Durante la última semana del mes pasado, cuando el precio del dólar oficial trepó de 6,93 pesos a 7,9 pesos, los valores de los productos electrodomésticos desaparecieron de los locales del país como de las páginas de internet, donde la venta electrónica estuvo fuera de servicio. Luego, hubo subas de entre el 5 y 30 por ciento, según el tipo de producto.
Los descuentos y las promociones con las tarjetas comenzaron en 2002, como una vía para reactivar el consumo, frenado tras la debacle que estalló en diciembre de 2001 y la crisis que le siguió. Durante gran parte de la última década, las tasas prácticamente estáticas posibilitaron ese tipo de planes de pago en cuotas sin interés, estrategia que cambió en las últimas semanas. Según informó Infobae.com.
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