El acto fue en dos tramos: primero el intendente José Eseverri y el ex diputado nacional Alberto Lestelle descubrieron una placa en el Concejo Deliberante. Y luego en el recinto del Palacio San Martín se le entregaron reconocimientos a todos los funcionarios electos en 1983. Hablaron Eduardo Malamud (por aquella boleta local de la UCR), José María González Hueso (por la del PJ) y José Eseverri. Un tramo institucional importante, aunque entre dientes se admitió que sigue existiendo una deuda social irresuelta.
La celebración, donde estuvieron presentes la mayor parte de los dirigentes democráticos de Olavarría, comenzó a las 19:30 con el descubrimiento de una placa en el Concejo Deliberante: el intendente José Eseverri y quien fuera rival de su padre en 1983, Alberto Eugenio Lestelle, tiraron de las cintas.
Después, en el Concejo, más de una centenar de personas colmaron el recinto de deliberaciones, donde hablaron Eduardo Malamud, José María González Hueso y José Eseverri.
Malamud y González Hueso fueron los que más satisfechos se mostraron por lo logrado en 1983, al comparar el período abierto en ese momento con la etapa anterior de revoluciones, enfrentamientos entre bandos de argentinos, proscripciones de candidatos y nuevos fracasos institucionales. Eseverri admitió, a la pasada, que aún falta recorrer mucho camino.
Después llegó el momento de las distinciones: recibieron diplomas todos los dirigentes electos en 1983 (diputados, concejales y consejeros escolares) de manos de José Eseverri, el ex diputado nacional Pedro Capuano, el actual diputado nacional y ex concejal Rubén Lanceta, y los diputados provinciales Mario Cura y Alicia Tabarés.

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