Elecciones frustradas en el barrio Los Laureles

Lo que debía ser un acto eleccionario ordinario terminó transformándose en una tarde convulsionada, donde no faltaron acusaciones cruzadas, agresiones y maltratos. Miembros de la actual comisión se acercaron hasta este medio para expresar su opinión sobre lo ocurrido. “Nunca negamos la participación de nadie”, señalaron
Ante la salida anticipada de su comisión directiva, el sábado 23 de febrero tenían que celebrarse comicios en la sociedad de fomento del barrio Los Laureles. Pero lo que debía ser un acto eleccionario ordinario terminó transformándose en una tarde convulsionada donde no faltaron acusaciones cruzadas, agresiones y maltratos. Walter Timpanaro, Marta López y José Luis Parissi, miembros de la actual comisión, se acercaron hasta este medio para expresar su opinión sobre los hechos ocurridos.

"Por cuestiones de cansancio y falta de tiempos, cerca de octubre tomamos la decisión de renunciar en forma masiva y entregar la posta a otros vecinos del barrio con la libertad de participación que siempre existió en la conducción nuestra", comenzó recordando Timpanaro. "Este llamamiento era para el miércoles próximo pasado, cuando se cumplía el plazo para presentar listas. Ese día receptamos dos listas. Una dentro de término donde los integrantes no eran socios y estaba encabezada por Pedro Vargas, y otra fuera de término donde los integrantes eran socios y estaba encabezada por Carlos Meiana", continuó. "Nosotros no dimos una respuesta inmediata, sino que esperamos a ir a Personerías Jurídicas para ver si estaba todo en orden. Fuimos con la predisposición de salvar ciertos requisitos para que las dos listas pudieran competir, pero nos dijeron que de ninguna manera podíamos hacer figurar a los no socios como socios porque los libros del ejercicio anterior ya estaban cerrados, y corríamos el riesgo de perder la personería jurídica, una herramienta importante por la cual trabajamos mucho tiempo", explicó el actual presidente, en tanto señaló que "sí estábamos en condiciones legales de habilitar la lista de Meiana, pero como había irregularidades en las dos listas, decidimos rechazarlas y continuar nosotros hasta fin de año. Nos pareció lo más adecuado para darle tiempo a ambas listas de volver a presentar todo en condiciones". "Éramos conscientes de que podía haber algún escenario negativo, pero fuimos con una propuesta concreta: que ambas listas se sumaran a trabajar desde una subcomisión y cuando se cumpliera nuestro mandato se presentaran a elecciones libres", completó.

Ante este escenario, "la lista de Meiana se mostró conforme, pero desde el sector de Vargas hubo un repudio unánime y se empezó a poner un manto de sospecha de que había un artilugio de parte nuestra para impedir la participación". "Nosotros estamos obligados a regirnos por nuestro estatuto, y ante la posibilidad de poner en riesgo la personería decidimos actuar de esta manera", explicó Timpanaro. Fue en ese momento cuando la situación se desbordó y "se comenzaron a cruzar insultos, descalificaciones y acusaciones, al punto que tuvo que intervenir un patrullero y una ambulancia". "Nunca nos expresamos con desprecio hacia ningún vecino y nunca negamos la participación de nadie. Tampoco nadie pensó una estrategia para barrer la participación de ningún vecino", remarcó Timpanaro, quien denunció que "existen posturas ideológicas marcadas en la intervención de la asamblea". "No son asambleas como la de los últimos cinco años. Vinieron sectores bien planificados a copar la parada ante una eventual negativa de la Comisión Directiva a renunciar. Acá se vino con la intención de agredir y decimos que fue de carácter destituyente porque no se aceptaron nuestras disculpas y lo único que se pedía era la cabeza de las personas. Hay un claro sesgo autoritario", agregó, al tiempo que manifestó que "esperamos una disculpa por la agresión verbal hacia mi persona y por la agresión física a dos miembros de la Comisión. Creo que no nos lo merecíamos. No queremos resolver las cosas en un estrado judicial, pero exigimos una disculpa pública. Es lo que necesitamos para poder poner un manto de agua fría. Queremos que nos vean unidos y no separados".

"Si nosotros renunciamos, nos intervienen", enfatizó Timpanaro. "Era algo que no sabíamos por desconocimiento del estatuto. Creíamos lo mismo que la lista de Vargas. Cuando vimos que nuestra renuncia, lejos de ser una solución, iba a ser un problema, decidimos ir marcha atrás y proponer otra alternativa. Pero de ahí que nos quieran hacer renunciar a la fuerza es otro tema. Técnicamente no estudiamos el tema y por eso nos pasó esto. El único epíteto que nos merecíamos era el de irresponsables, pero no nos merecíamos nada de lo que se dijo. Nos acusaron permanentemente; ni siquiera nos permitieron leer el balance y la memoria", retomó. "Nos preocupa que hay una evidente desunión en el barrio. Creemos que hay sectores que prefieren la transferencia de posturas ideológicas antes que fomentar estrategias que mejoren la calidad de vida de la gente. Nosotros vamos a convocar una asamblea de socios para ver si quieren modificar el artículo 19 y permitir que los no socios puedan votar, en cuyo caso se podría adelantar la elección. De todos modos, nosotros queremos seguir hasta fin de año y eso les va a dar tiempo a todos de tener la antigüedad necesaria", reiteró. "Terminemos con los resentimiento y rencores y demos todos juntos un paso hacia delante en lugar de cien para atrás", concluyó.

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