Elecciones Córdoba 2015: la confusión de los blancos

Los que querían elegir lista completa se equivocaron y sólo pusieron tilde para gobernador y vice.

El sospechoso de movida era el casillero negro, el de al lado, el que tenía la foto del candidato e invitada a tildar por la lista completa. Pero el culpable parece haber sido el casillero vecino, el que decía arriba “gobernador y vice” y tenía los nombres de los candidatos, que se confundió con el del voto a todos los tramos.

Con más de 60 por ciento de los votos cargados ya se podía ver claro el que parecía el error más frecuente de esta elección. Mientras que los votos en blanco para el tramo a gobernador y vice eran el 3,17 por ciento; en el tramo de legislador por distrito único se elevaba a 13,12 por ciento; en legislador departamental 10,44 por ciento; y en tribunos de cuentas 13,85 por ciento.

Unión por Córdoba, Juntos por Córdoba y Córdoba Podemos pierden puntos porcentuales en los tramos que no son gobernador y vice: se van a blanco. Las únicas listas que captan un genuino “corte de boleta” son el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, que pasó de 5,08 por ciento a 6,43 por ciento en el tramo legislativo; y Encuentro Vecinal que logra 2,43 por ciento, sólo con candidatos para este tramo. 

Otro resultado de la elección puede ser consecuencia de la confusión de los electores: el alto porcentaje de votos nulos, que en el tramo de gobernador y vice es de 3,87 por ciento y en legisladores departamentales supera el 4 por ciento.

"Ningún trámite para Schiaretti: ni ganar ni gobernar"

La elección que parecía un trámite terminó con un nuevo triunfo con lo justo de Juan Schiaretti, quien por una rara combinación de errores en la votación, “cortes de boleta” y desempeños locales muy destacados de dirigentes opositores peleaba por tener el control de la Legislatura y del Tribunal de Cuentas provincial, que por primera vez desde que existe la Unicameral y el diseño del llamado “Nuevo Estado” podría no estar en manos del oficialismo.

La apelación discursiva de Schiaretti al diálogo en su saludo triunfal cobra sentido ahora. Si se confirman las tendencias, no podrá gobernar sin acuerdos con otras fuerzas, un hecho inédito, que convierte al sistema de gobierno en cuasi-parlamentario.

La alianza de radicales, macristas y juecistas, Juntos por Córdoba, con grandes dificultades internas y una campaña que no largó sino hasta unas pocas semanas antes de votar, quedó a cerca de 4 puntos de Unión por Córdoba, que parecía que ganaba con una holgura que no fue. El triunfo con más de 8 puntos porcentuales en Capital fue celebrado por el mestrismo, aunque salvo el legislador departamental electo, Javier Bee Sellares, no hubo primeras figuras de la Municipalidad involucradas en serio en la campaña de Aguad; Mestre, casi exclusivamente, vendió su propia candidatura a la reelección capitalina. El reproche por lo que pudo ser y no fue tensa el futuro de la “triple alianza”.

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