Más de 450 dirigentes y militantes de la Hermandad Musulmana detenidos en una cárcel se declararon en huelga de hambre por el "trato inhumano" que les impone el gobierno egipcio, según anunció la organización islamista opositora.
La organización conservadora había hecho el anuncio a través de su cuenta de Twitter y había explicado que muchos de los detenidos en la cárcel Torá "tienen prohibidas las visitas familiares, la asistencia jurídica y las curaciones médicas, y se hallan en celdas superpobladas e insalubres".
Pese a la larga lista de reclamos, el cambio que desató la medida de fuerza parece haber sido la imposición de un nuevo régimen de visitas, en el que los presos sólo pueden hablar con sus parientes a través de un vidrio y a través de un teléfono.
"Eso es una violación de sus derechos humanos", denunció Tawfik, quien además acusó a las autoridades penitenciarias de espiar las conversaciones privadas de los detenidos con sus familiares.
Entre los huelguistas se encuentra el número dos de la Hermandad, Jairat el Shater; uno de los dirigentes de esa organización, Mohamed el Beltagy; y el vicepresidente del brazo político del grupo islamista, el Partido Libertad y Justicia, Esam al Erian.
La Hermandad Musulmana es la organización islamista que catapultó a Mohammed Mursi a la Presidencia en 2012 en las primeras elecciones después del levantamiento popular que derrocó a Hosni Mubarak e inauguró un período de movilización social que aún continúa en el país árabe.
Mursi gobernó durante un año, durante el cual la Hermandad fue su principal apoyo social y aliado político, lo que enajenó a la mayoría de los laicos que habían votado por él en 2012 y que el 3 de julio pasado apoyaron el golpe de Estado cívico militar que instaló en el poder al actual gobierno de facto.
Entre los huelguistas se encuentra el número dos de la Hermandad Musulmana, Jairat el Shater
Desde ese momento, la Hermandad sufre una sistemática y masiva represión y persecución judicial, que ya dejó más de mil muertos en las calles y otro tanto de detenidos en las cárceles.
Sin embargo, no todos los presos que hoy se declararon en huelga de hambre son militantes islamistas.
Yihad Jaled denunció a la cadena de noticias qatarí Al Yazeera, que su esposo Abdala al Shami, un reportero de ese medio, también decidió sumarse a la medida de fuerza "por los maltratos a los que le someten en la prisión, ya que sólo puede salir de su celda durante media hora al día".
A los cuestionamientos a las autoridades penitenciarias también se sumó una renovada ola de críticas a la Justicia egipcia, luego que ayer un tribunal condenara a tres años de prisión a los dos fundadores del movimiento juvenil 6 de abril Ahmed Maher y Mohamed Adel, y al bloguero Ahmed Duma por convocar "protestas ilegales".
Los tres son parte de la nueva generación de activistas laicos que en 2011 salieron a las calles y soportaron la represión policial y militar hasta conseguir la caída de Mubarak.
Maher, Adel y su movimiento juvenil estuvieron a la vanguardia de las multitudinarias protestas contra el gobierno de Mursi que terminaron siendo la antesala del golpe de Estado del ahora muy popular General Al Sisi.
Los dos apoyaron el derrocamiento de Mursi y respaldaron la creación de un gobierno de facto, integrado por civiles y militares.
Sin embargo, este mismo gobierno de facto aprobó el mes pasado una ley que restringe dramáticamente el derecho de protesta y desde entonces la aplica a aliados y rivales, sin excepciones.
Por eso, cientos de manifestantes laicos volvieron hoy a protestar -sin autorización oficial- en el centro de El Cairo contra las condenas dictadas ayer. Marcharon con cárteles que pedían "Libertad para todos los presos".
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