Preocupa en Córdoba la amenaza brasileña de limitar la importación de autos. Hay 8 mil puestos de trabajo directo en juego.
El 27 de abril pasado, en el Foro del Plan Estratégico Industrial de Argentina (que se hizo en Córdoba), se habló del objetivo de llegar a fabricar 1,9 millón de autos en el 2020. Ahora, menos de 15 días después, el anuncio del gobierno de Brasil de restringir las importaciones de vehículos genera pánico en los fabricantes argentinos y, muy especialmente, en los cordobeses.
Es que las denominadas licencias no automáticas a la importación (que en la práctica implican una demora de hasta 60 días en la colocación de los productos, previa autorización de Brasilia) comenzarían a regir desde el martes que viene.
El gobierno brasileño no habla de respuesta a medidas equivalentes concretadas en marzo por la Argentina (“... no sólo incluye al país vecino, sino también a los modelos que llegan de Corea y México”, dijo Fernando Pimentel, ministro de Industria de Brasil (ver En México...), pero se especula que ése sería el móvil.
De concretarse el anuncio (algo que, en rigor, pocos creen posible entre los consultados en Córdoba), la industria automotriz local recibiría un golpe durísimo. Esto es así porque la gran mayoría de los vehículos que se fabrican en Córdoba y una gran porción de las autopartes se destinan al pujante mercado brasileño.
Por ejemplo, de las 116 mil unidades que Renault fabricará este año en Santa Isabel, el 73 por ciento se exporta y, de ese total, el 85 por ciento se irá (o iba a ir) a Brasil. Fiat, en tanto, manda a Brasil el 80 por ciento de sus autos.
Empleo. “Estamos preocupados por lo que podría pasar, pero creemos que va a primar la racionalidad y los ministerios de ambos países se van a poner de acuerdo”, dijo a este diario Ángel Tello, un alto dirigente del Smata. “Sería una verdadera locura que se rompa una relación que tanto bien le hace a los dos países”, agregó.
En respuesta a la inquietud por saber a cuántos trabajadores podría afectar la medida en Córdoba, Tello habló de, “por lo menos ocho mil”. “Pero esto de manera directa, porque hay que sumar todos los empleos indirectos que genera la producción de autos”, manifestó.
La palabra de Tello coincide con la del gobernador Juan Schiaretti, que cuando ayer fue consultado por el posible freno a la exportación de autos a Brasil dijo que espera que “prime el sentido común” para poder solucionar el conflicto, ya que Córdoba “está muy vinculada” a ese mercado. “Estamos hablando con el Ministerio de Industria nacional para que se llegue a un acuerdo”, indicó.
Fuerte. Según un informe de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba (CIMCC), de las aproximadamente tres mil metalúrgicas que hay en la provincia, el 33 por ciento asiste a la industria automotriz. Paradójicamente, el mismo estudio (elaborado por MKT) dice que el 60 por ciento de las empresas pensaba incrementar su producción este año.
Respuesta e invitación. Conocida la novedad, la ministra de Industria argentina (Débora Giorgi), le envió ayer una dura carta a su par brasileño. En la misiva, puso en duda la voluntad de Brasil de permitir un desarrollo industrial equilibrado. También le recordó que ese país tiene restricciones históricas para el ingreso de un conjunto de productos, como vinos, cítricos, medicamentos, leche en polvo y aceite de oliva.
La reacción de Pimentel no se hizo esperar y, en lo que parece una puerta de salida al conflicto, invitó a Giorgi a “hablar sobre los puntos en disputa”. Sin embargo, anoche, Giorgi, luego de hablar con la Presidenta, condicionó ese diálogo a que primero se levanten las restricciones.
En México también le chillan a Brasil
Como era de esperar, en todos los medios argentinos tuvo un fuerte impacto la novedad del gobierno brasileño de establecer las licencias no automáticas. Sin embargo, la medida (que regiría desde el miércoles) no afecta sólo los intereses de los fabricantes de autos de Argentina. En México, otro de los países afectados, la mayoría de los periódicos especializados en temas económicos destacaron el tema ayer en sus titulares. “Brasil sube las barreras para la importación de autos terminados”, tituló El Economista. “En el 2010, México exportó al mercado carioca 79.714 automóviles, registrando un alza anualizada de 79,1 por ciento”, apuntó en el cuerpo de la nota. El Financiero, en tanto, dijo que “La medida afectará principalmente a México, Argentina, Estados Unidos y Corea del Sur, los principales exportadores de vehículos y piezas a Brasil”.


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