El grupo Scout N°4 Nuestra Señora de Luján cumplió 30 años. El aprendizaje que se transmite desde niños a través de este movimiento es un cambio en su formación como personas.
Más allá del concepto que reduce la actividad scout al mero hecho de saber cómo encender una llama, para los chicos que concurren al grupo el aprendizaje es íntegro: se los forma en todos los aspectos: desde la mente, lo físico, lo espiritual. También se les enseña a afrontar situaciones que encontrarán en su acontecer diario, y a manejar otras que pueden afectar a terceros. Luciano es parte del grupo Scout N° 4 Nuestra Señora de Luján que, con 30 años, es el segundo más antiguo de la ciudad.
El grupo se formó como necesidad de integrar esta actividad en Luján. Hoy cuenta con 30 chicos distribuidos entre sus cuatro ramas, y funciona en la capilla San Demetrio, del barrio San Bernardo. De acuerdo a su edad, un scout va pasando de la etapa inicial, a los 7, hasta la última, cuando ya cumplió los 23, "momento en el que la persona puede desenvolverse en la vida", apunta Luciano.
"Lo ideal es que un niño empiece siendo scout de chico, aunque se permite ingresar desde todas las edades. Pero el que comienza desde temprano tiene una formación diferente que la lleva a lo largo de su vida".
En este proceso, la decisión de los padres es importante. Luciano remarca cómo influye en un chico de 7 años que el papá o la mamá lo lleve cada sábado a las reuniones scout. No sólo por los valores que se rescatan durante el proceso de formación sino porque, a medida que crecen, los chicos van conformando sus grupos de amigos. "Esa es una manera de orientarlos en la vida, hay una etapa en la que los chicos se sacan toda la vergüenza, y pierden los miedos".
Cómo sabemos que un chico es scout -se pregunta Luciano- es por el pañuelo en el cuello, y agrega, cuando la gente nos reconoce nos grita, siempre listos. "Después de 30 años que el grupo sigue en pie pasaron muchas personas, la metodología es siempre la misma, educar a los chicos para que ante cualquier situación sepan responder".
El grupo participa de eventos sociales, actos, misas, asimismo de eventos que ellos organizan. Y, anualmente, se hacen encuentros de ramas, con los grupos scouts de la arquidiócesis Luján-Mercedes.
Los campamentos son el medio para que el chico aplique todo lo aprendido. Y cuando llega al final de su aprendizaje (rama Rover) tiene la opción de hacer un curso formativo para dirigir un nuevo grupo. "El dirigente está preparado para comprender las etapas por las que pasa cada chico desde que inician hasta que son pre-adolescentes y adolescentes".
El grupo Scout Nuestra Señora de Luján festejó su aniversario en el predio de la planta depuradora. Allí se realizó el fogón que cada año reúne a familiares, jóvenes y dirigentes. Sin embargo, la celebración comenzó desde temprano, con la organización de actividades, "como en el cumpleaños de cualquier chico".
Ser scout es una forma de vida -sostiene Luciano. A los 11, los chicos toman la promesa scout que significa que, a partir de ese momento, se es scout para toda la vida.
El grupo funciona en Guido Spano y Lugones. Por entonces, están informando y formando para que más chicos se incorporen el año entrante. Tienen su página en facebook donde muestran todas sus actividades, y un teléfono -420196- para recibir consultas.
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