Por: Esteban Bullrich.En respuesta a la columna publicada el miércoles en esta misma sección, consideramos importante aclarar que es irresponsable hablar en los términos que empleó Axel Rivas en la nota "Será difícil comenzar las clases".
En Argentina existe una costumbre, el incumplimiento de las leyes. Se redactan con espíritu bien intencionado, pero en la práctica no se aplican, como es el caso de la Ley de Financiamiento Educativo. En gran parte del territorio nacional no se cumplen las metas educativas que dispone dicha ley. Esto demostrará, durante 2010, que mayor inversión mal administrada no implica mayor calidad educativa si no se cumplen los objetivos educativos que la ley prevé.
Es un error conceptual realizar una comparación formal entre la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires. Porque el problema es otro: el incremento de la inversión en educación debe realizarse de manera progresiva con el fin de alcanzar las metas planteadas por la ley. La Ciudad es pionera en el cumplimiento de estos objetivos. Ha alcanzado logros históricos como cantidad de escuelas con doble jornada, reducción del índice de analfabetismo fortaleciendo la educación de jóvenes y adultos en todos los niveles del sistema, disminución del abandono escolar, obligatoriedad de la escuela secundaria, inversión en capacitación docente, promoción de estrategias y mecanismos de asignación de recursos destinados a garantizar la inclusión social, aumento en la incorporación de tecnologías de la información en establecimientos educativos, incremento de la inversión en infraestructura e incorporación de inglés a los planes de enseñanza desde primer grado.
Decir que la Ciudad no hace el esfuerzo necesario en materia educativa es obviar todos los logros conseguidos hasta el momento, por esta gestión y por todas las anteriores, sin distinción de ideas o banderas políticas.

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