“Eduardo Duhalde afirma en cada oportunidad, que no podemos quedarnos atrás en la idea de construir un proyecto de país. Dice que si cada uno tira para su lado no hay proyecto posible. Repite una y otra vez que la clave es el diálogo.
Los dirigentes marplatenses trajeron a la memoria la existencia “de un viejo cuento sufí, que cuenta de un Sabio que llamó a su Alumno y le dijo: "Vete a observar al mundo".
El Alumno dejó la casa del Sabio y comenzó a viajar de pueblo en pueblo. Lo que más le impactó fue la forma tan egoísta e inhumana en que se comportaban todas las personas. Un día, caminando por el monte, vio como una pequeña liebre le llevaba comida a un enorme tigre malherido, que no podía valerse por sí mismo.
Le impresionó tanto que regresó al siguiente día para ver si el comportamiento de la liebre era casual o habitual. Y comprobó que la escena se repetía: la liebre dejó un buen trozo de carne cerca del tigre durante varios días, hasta que el tigre recuperó las fuerzas y pudo buscar la comida por su propia cuenta. Admirado por la solidaridad y cooperación entre los animales, decidió hacer un experimento.
Se tiró al suelo a lado de un camino muy transitado, simulando que estaba enfermo, y se puso a esperar que pasara alguien y le ayudara. Se quedo así durante todo el otro día y nadie se le acercó. Al anochecer se fue a la casa del Sabio, convencido de que la humanidad no tenía el menor remedio. Llegó a la casa del Maestro y le contó su experimento, su decepción y su amargura. "Pero ya tienes la solución, hijo mío; solo que no la ves," dijo el Sabio.
Entre la humanidad, los "Tigres" sobran; lo que falta son las "Liebres".
Estamos, en efecto, peor de lo que creemos. Abundan los tigres. Y las liebres (o los que tenemos pretensión de serlo) parecemos dispersas. Desilusionadas de sentir que no sabemos ni podemos hacer más por esta tierra nuestra llamada Argentina.
Sin embargo, la salida es más fácil de lo que imaginamos. Requiere, eso sí, un amplio consenso. La reunión detrás de un objetivo común de todos aquellos dispuestos a convertirnos en Liebres.
Necesitamos un plan con prioridades, metas, plazos y fuentes de financiamiento. No un slogan. No un discurso. No hablamos ni de un “partido único”, ni de una coalición, ni en nuevas formas de “transversalidad”, ni en un estado idílico donde se desconozcan las discrepancias.
Necesitamos que informar a nuestros hermanos cuáles son las ideas de Duhalde que venimos acompañando. Explicarles qué tipo de Argentina estamos dispuestos a acompañar y a construir. Cómo. Desde dónde.
Necesitamos hacerles saber a todos los argentinos, que establecer consensos no es solamente adherirnos a una figura o fuerza protagónica, o a tal o cuál partido político. Sino a las ideas que nos acerquen hacia el desarrollo, y nos permitan emular las condiciones de vida de las grandes naciones, a través del diálogo entre las diferentes ideas y convicciones.
Necesitamos explicar que estamos convencidos que es Eduardo Duhalde quien mejor entiende estos conceptos. Porque los ha predicado con actos a lo largo de toda su trayectoria política. Porque cree en la necesidad del fortalecimiento de un Gobierno Patriótico de Unidad Nacional.
Y ese es el objetivo con el que vamos a recorrer cada región de nuestro país: El de informar a nuestros hermanos todas las razones por las cuáles decidimos abandonar la comodidad de los tigres, para convertirnos en un grupo de liebres que sueñan con una Argentina más solidaria, más justa y más grande. Y que trabajan para eso

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