Se trata de Graciela Sosa, del PJ, quien denunció que el presidente del Concejo Deliberante, Daniel Dimartino (Frente Cívico), quiere quedarse con esas instalaciones. Dijo que resistirá llamando a las bases.
Según pudo conocer diariouno.com.ar, el sainete godoicruceño comenzó ayer cuando los ediles del PJ se enteraron de la mudanza, decidida de manera unilateral (según los peronistas), por Daniel Dimartino (Frente Cívico Federal), presidente del cuerpo.
Sosa indicó que unos pintores le comunicaron la noticia. Los trabajadores le pidieron que abandonara ese espacio para sacar los muebles, ya que debían reacondicionar el lugar ante la llegada de los concejales que responden al intendente Alfredo Cornejo.
La titular del bloque pejotista afirmó que "hace 18 años que estamos acá, no nos pueden echar con patoterismo y sin ninguna notificación. Nos quieren llevar al primer piso, en un lugar apartado, donde hay que subir escaleras. Yo tengo una operación en la vista y no puedo hacer ese esfuerzo".
"Lo que pasa es que nosotros estamos en la primera oficina, en un lugar privilegiado donde diariamente pasa mucho público. Quizás hayan planes clientelares, no sé qué pensar porque esas no son formas. Igual no me voy a ir, tengo mis planes", amenazó Sosa, y aseguró que teme llegar un día y encontrarse con el mobiliario afuera.
"Nosotros nos tenemos que mantener acá. Vos sabés como son estas cosas políticas, nosotros tenemos grupos de gente que seguramente vendrán a protestar", adelantó.
Por su parte, Dimartino, autor del polémico cambio, replicó duramente a la edil. Explicó a diariouno.com.ar que la mudanza se debe a "una reestructuración de los bloques del Concejo Deliberante, porque a partir del 1º de mayo el bloque del Frente Cívico Federal tendrá siete concejales y el bloque justicialista dos, entonces, por una cuestión de espacio, lo subiríamos con el bloque demócrata, que también tienen dos, al primer piso. El bloque oficialista quedaría abajo donde hay siete oficinas".
El presidente del concejo sostuvo que los peronistas fueron notificados de la novedad y que "no tiene nada que ver con lo político, es una cuestión simplemente funcional".
"Es la primera vez que pasa esto. Hay muy mala intención por parte de la doctora Sosa. Resistirse es una locura", calificó Dimartino, y sentenció: "¿Movilizar bases para defender a un concejal que quiere una oficina? Es de locos, una cosa realmente demencial".

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