EL EDIL AGUSTÍN CARÚS FUE VÍCTIMA DE UN ATAQUE VANDÁLICO Y DE UN ACTO INTIMIDATORIO EN SU CASA

EL EDIL AGUSTÍN CARÚS FUE VÍCTIMA DE UN ATAQUE VANDÁLICO Y DE UN ACTO INTIMIDATORIO EN SU CASA
El concejal dijo desconocer el origen de la agresión, que se le atribuye a una mujer. La sospechosa, horas después, fue aprehendida junto con un hombre. Ayer, tras prestar declaración en sede judicial, ambos quedaron en libertad. A la pareja le adjudican al menos dos atentados contra automóviles estacionados en la vía pública.
El concejal Agustín Carús continuaba anoche shokeado por el ataque vandálico e intimidaciones de los que fuera blanco junto con su familia en su domicilio particular, hecho por el cual fueron apresados un hombre y una mujer. Además, los aprehendidos fueron sindicados por la Policía como los responsables -en la madrugada de ayer- de al menos dos atentados contra automóviles estacionados en la vía pública, los que resultaron con destrozos provocados con puntapiés y una cadena con candado.

Fuentes policiales revelaron las identidades de los aprehendidos, quienes recuperaron la libertad luego de prestar declaración indagatoria ante el fiscal Luis Surget.

Ambos fueron acusados del delito daño reiterado in fraganti delito (dos hechos).

Se trata de Ruth Sarasola y Pablo Fernández, ambos de 36 años y con domicilios en esta ciudad.

El primero de los hechos, que se le atribuye sólo a la mujer, ocurrió el pasado martes alrededor de las 22, en circunstancias que aparentemente Sarasola atacó a puntapiés la puerta de acceso a la vivienda del edil Carús, sita en la avenida 25 de Mayo 1802.

La exaltada mujer ocasionó la rotura del panel inferior de la abertura de madera, de aproximadamente 60 por 40 centímetros. Al mismo tiempo, averió el portero eléctrico y profería insultos y amenazas verbales contra el edil y el resto de su familia, también testigos del inexplicable accionar de la agresora.

"Vos me 'explotaste' un camión", dijeron allegados a la investigación del caso que le recriminaba la atacante al legislador municipal, quien -después de pasadas varias horas del grave suceso- todavía ayer a la tarde no hallaba explicación acerca del contenido de la amenaza verbal.

Los informantes policiales dieron cuenta del móvil que habría llevado a la sospechosa a consumar el ataque, cuando señalaron que, equivocadamente, "la mujer le atribuye a Carús la denuncia que derivó en la clausura del quincho propiedad del dueño del Corralón García y de una infracción que personal de Tránsito de la Municipalidad le hizo a un camión que sería del hermano de ella cuando, en realidad, la denuncia la realizó otra persona que nada tiene que ver con el edil".

Noche y madrugada de descontrol

Todo comenzó alrededor de las 22 del martes, cuando -según la investigación- Sarasola la emprendió "a patadas" contra la puerta de la casa del edil Carús, en momentos que éste, su mujer y los tres hijos del matrimonio se encontraban cenando.

Ante la consulta de EL TIEMPO, ayer a la tarde el concejal narró que lo primero que advirtieron desde el interior de su casa fue el insistente llamado por el portero eléctrico, para, inmediatamente después, constatar el fortísimo ataque contra la puerta principal.

Tan vehementes fueron los golpes que Carús creyó haber escuchado un estruendo similar a una explosión.

De hecho, fuentes policiales confiaron que el ataque fue obra de una persona con una fuerza poco común, máxime si se tiene en cuenta que se trataría de una mujer.

"Carús escuchó como que alguien se había 'colgado' del timbre, miró por la ventana y vio a la mujer, quien enseguida comenzó a golpear la puerta hasta romperla. El damnificado abrió, la agresora lo insultó y amenazó de muerte, se dio media vuelta, se subió a un automóvil Ford Ka gris y se retiró como si nada", describió la fuente.

El vocero sostuvo que, en su denuncia, el edil aseguró desconocer el motivo del ataque -más allá de la incongruencia de lo manifestado por la sospechosa- y que sólo conocía a Sarasola por habérsela cruzado en una radio y por las fotografías publicadas en EL TIEMPO, en notas donde la mujer aseguraba que la población azuleña estaba en serio riesgo por la presencia en la zona urbana de antenas de telefonía celular. Concretamente, la denunciante aludía a la estructura instalada en la calle Chubut, entre 25 de Mayo y Necochea.

Lejos de aplacarse los ánimos, y siempre de acuerdo con los detalles dados a conocer por voceros policiales, la mujer continuó protagonizando otros incidentes un par de horas más tarde, sólo que en compañía de un hombre que también terminó arrestado, acusado los dos de perpetrar destrozos en vehículos estacionados.

El sujeto fue identificado como Pablo Gabriel Fernández, de 36 años, quien tendría antecedentes contravencionales.

Cinematográfica aprehensión

Los ataques contra los vehículos estacionados fueron consumados entre la 1 y las 2 de la madrugada ayer, con inicio casi tres horas después del ilícito consumado en perjuicio del concejal Carús y su grupo familiar.

La Policía recibió más de un llamado al teléfono de emergencias dando cuenta de las roturas que un hombre y una mujer efectuaron en un radio no superior a 20 cuadras. De inmediato, se comenzó la búsqueda del coche en el que se movilizaban los sospechosos: un Ford Ka de color gris.

Durante los patrullajes, personal que se movilizaba en un móvil oficial habría sorprendido a la pareja mientras atacaba un vehículo detenido en el sector de De Paula y Falucho, que supuestamente eligieron al azar.

Comenzó allí una breve persecución, de la que tomaron parte tres patrulleros, cuyos efectivos lograron interceptar y reducir a los ocupantes del coche denunciado, no sin tener que realizar un denodado esfuerzo físico para poder esposar a los presuntos vándalos.

La aprehensión se hizo efectiva en Neuquén entre De Paula y Moreno, donde no menos de seis uniformados tuvieron que esforzarse para reducir a Sarasola y Fernández, a fin de conducirlos hasta la seccional Primera.

La situación legal de la pareja quedó más comprometida cuando, al arribar a la dependencia de Belgrano y Las Flores, uno de los damnificados por la rotura de su automóvil espontáneamente reconoció el Ford Ka en que se movilizaban los sospechosos.

A partir de la aprehensión de la pareja y la radicación de dos denuncias, se iniciaron distintas pericias sobre las unidades afectadas, las que habrían sufrido las secuelas de puntapiés y golpes con una cadena de aproximadamente un metro de extensión, con un candado sujeto en uno de sus extremos.

Durante la mañana de ayer, Sarasola y Fernández fueron indagados en sede judicial. Después recuperaron la libertad, mientras continúan llevándose adelante distintas diligencias procesales, ya que se encuentran acusados de un delito excarcelable.

El dato

Anoche desde la comisaría Primera, donde se sustancian estas actuaciones sumariales, se indicó que si bien existieron rumores que daban cuenta de entre ocho y diez automóviles estacionados dañados a manos de la irascible pareja, sólo los responsables de dos vehículos habían radicado la pertinente denuncia penal. Los damnificados son de apellido Caro y Bergoglio, quienes constataron destrozos en un Renault y un Peugeot que se encontraban detenidos -sin ocupantes- en Puan al 200 y en De Paula al 1200, respectivamente.

UNA FAMILIA CONMOCIONADA

Consultado por EL TIEMPO, Agustín Carús aseveró que tanto él como el resto de los integrantes de su familia permanecen conmocionados por el incalificable ataque del que resultaron víctimas durante la noche del martes.

"La mujer decía que nos iba a matar a todos", afirmó el concejal y actual candidato a senador provincial, que alcanzó a constatar que, tras salir "tranquilamente" en el vehículo, la mujer cruzó el semáforo de la avenida Urioste en rojo.

"No la conozco. Sólo me la he cruzado en el ingreso a una radio local, cuando ella salía y yo entraba para una entrevista, y por las fotos de ella que salieron publicadas en el diario", afirmó el edil, quien dijo no haber tenido conocimiento con detalle ni haber estado al tanto de las denuncias que Sarasola había efectuado por los supuestos efectos contaminantes de las antenas de telefonía celular cercanas a su domicilio.

En sus repetidas apariciones mediáticas, la interesada afirmaba que esas mismas antenas generaban daños en aparatos electrónicos de los domicilios circundantes a los lugares donde estaban colocadas.

De hecho, la misma vecina se instaló en el Parque Municipal para reunir firmas, desconociéndose el resultado de tales gestiones, luego de que también se realizara una reunión por el caso.

"Estuve desde la misma noche del martes pensando, buscando una conexión, y no llegué a ninguna conclusión", sostuvo ayer también Agustín Carús.

Desde Unión-PRO, la agrupación política a la que pertenece el concejal, se calificó como "un repudiable acto de violencia" al acto llevado a cabo por una mujer que se hizo presente en su casa.

"Siempre he trabajado responsablemente para que en nuestra comunidad estemos mejor y me duelen estos actos de vandalismo que tanto afectan a la tranquila convivencia que todos los azuleños nos merecemos", señaló el contador Carús en esa nota remitida desde su partido.

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