La firma Ecogas aduce escasez de suministro y obliga a empresas y usuarios a desarrollar y costear refuerzos de gasoductos. La distribuidora habilita las conexiones solamente después de esos trabajos
Las cifras para desarrollar este tipo de infraestructura varían de acuerdo a los metros de cañería que sean necesarios para montar los denominados refuerzos. Por ejemplo, un edificio céntrico de unos 10 pisos demandó una inversión cercana a los $250 mil (por 80 metros cúbicos). Así, después de la conclusión de estas tareas, la distribuidora autorizó la conexión para que las unidades habitacionales puedan recibir el gas.
De acuerdo a lo explicado por un ingeniero (que prefirió no ser identificado), en Río Cuarto la situación es complicada y, ante el deseo y la necesidad de contar con este importante recurso energético, la gente paga lo que le piden y no tiene en cuenta que la realización de los refuerzos debería estar a cargo de Ecogas.
“El gas está faltando y la empresa utiliza ese factor para pedir que los empresarios y/o propietarios complementen los gasoductos. Además, para no invertir en obras, también se agarra de que en Río Cuarto no se le permitió aumentar las tarifas (por un amparo presentado por el ex defensor del Pueblo, Eduardo Mugnaini). Hay que tener en cuenta que se trata de un gasto extra porque se le suma al que habitualmente se paga para acceder a la red”, explicó el técnico.
El requerimiento se plantea en aquellos barrios que superan los 10 lotes y en edificios con más de 6 departamentos. Con lo cual, la medida alcanza a la mayoría de los emprendimientos.
El refuerzo del gasoducto actúa como un pulmón que sirve para acumular gas en los momentos en los que el consumo es bajo, para luego poder cubrir las épocas en las que la demanda sube (invierno).
“La obra debería estar a cargo de Ecogas, pero la distribuidora traslada las responsabilidades a los futuros usuarios. Tranzando un paralelismo, sería como ir a cargar combustible y que el dueño de la estación de servicios me pida $100 pesos extras porque tiene que cambiar los surtidores. Acá los refuerzos son para la empresa, no para los usuarios”, explicó el ingeniero consultado por PUNTAL.
A todo esto se destaca la indiferencia del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) al no controlar la situación que plantea la única distribuidora del suministro en cuestión. En cierto modo, el organismo compensa la pesificación y el retraso en el aumento de las tarifas haciendo la vista gorda sobre este tema.
Alternativa
Este peregrinaje no siempre acaba cuando se termina con la obra de refuerzo. Hay casos en los que la habilitación definitiva tarda más de 8 meses. Esa dilación conlleva el montaje de un sistema alternativo para dotar de gas envasado al edificio.
“Son muchos los edificios que no tienen gas. Las instalaciones actuales están todas preparadas para gas natural. Cuando se utiliza el envasado hay que cambiar todo. A veces hasta se vuelve inseguro, pero la gente que compró un departamento quiere disponerlo cuanto antes. De todas maneras no queda otra alternativa”, consideró el ingeniero.
El también empresario aseguró que toda esta problemática desalienta inversiones y disminuye las fuentes laborales. Particularmente esto ocurre con las obras pequeñas que, ante la demanda del refuerzo (que le permite ganar tiempo a Ecogas), pasan a ser antieconómicas.
Inmobiliarias preocupadas
El sector inmobiliario es uno de los más preocupados por el tema, pese a estar totalmente al margen de la toma de decisiones que puedan llegar a revertir la problemática. El delegado de la Cámara de Corredores Inmobiliarios, Eduardo Aliendo, dijo que la gente se molesta mucho cuando tiene que entrar a vivir en departamentos con gas suministrado por garrafas.
“Los inmuebles que no cuentan con gas natural tienen resistencia en el mercado. El inquilino sabe que el gas envasado implica un fuerte impacto sobre su bolsillo. Por eso, lo primero que preguntan los interesados en alquilar es si la casa o el departamento tiene gas natural”, agregó.
-¿Cuánto repercute en el valor del alquiler de una casa o departamento el hecho de no contar con gas natural?
-La diferencia es de más o menos un 20%, en estos casos el propietario resiga ese porcentaje con tal de alquilar su propiedad.
Por último, Aliendo aseguró que hay que formar una comisión de la que participen distintas instituciones y organismos del Estado para debatir sobre las zonas en las que se construyen barrios y edificios.
“La idea de trabajar en conjunto nos va a permitir fijar zonas de construcción compatibles con la disponibilidad de servicios”, concluyó Aliendo.
Pérdidas
El delegado de la Cámara de Corredores Inmobiliarios, Eduardo Aliendo, aseguró que después de la explosión que causó una veintena de muertos en un edificio de Rosario se multiplicaron las denuncias en Ecogas por las supuestas pérdidas de gas.
“Rosario marcó un antes y un después en relación al comportamiento de la gente. Hay muchas personas que dicen sentir olor a gas y piden inspecciones, pese a que la distribuidora les corte momentáneamente el suministro”, afirmó.
Y agregó: “Notamos que muchos edificios no cuentan con todas las medidas de seguridad necesarias para evitar este tipo de tragedias”.
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