Dirigentes opositores y oficialista analizaron lo que dejó la masiva movilización que reclamó por las políticas y decisiones aplicadas desde el kirchnerismo. Mientras los refractarios pidieron que el Gobierno atienda los reclamos expresados por la ciudadanía. Los K cargaron por la inexistencia de alternativas serias que represente a quienes reclaman.
Así también, exigieron que desde la Administración Central se tome nota del descontento que se plasmó de manera explícita en las calles para modificar el rumbo aplicado hasta el momento, aunque no confían en un reacomodamiento en la forma de conducción objetada.
Por su parte, el oficialismo, si bien reconoció que pueden haberse cometido errores de gobierno que determinaron la movilización suscitada en todo el país, a su vez, cargó culpas a los refractarios al kirchnerismo por no posibilitar alternativas serias y confiables que tiendan a posicionarse como referentes de las voces cuetionadoras del modelo político y económico imperante en Argentina desde hace ya más de nueve años.
En tal sentido, el senador José Cano (UCR) aseguró que hay una agenda común de reclamos que debe ser atendida por el poder. "Nos interesa que el Gobierno rectifique el rumbo. Si a Cristina le va mal, nos va mal a todos. El problema es que la presidente y sus funcionarios siguen creyendo que quienes opinan diferentes son destituyentes e instalan una falsa discusión que sólo suma tensiones entre los argentinos", sostuvo.
Asimismo, recalcó que en la movilización "no hubo choripanes, ni colectivos para movilizar. Tampoco se usó impunemente la plata del Estado para trasladar a la gente. Que reclamó masivamente por una serie de denominadores comunes que deben ser tenidos en cuenta por toda la clase política, pero en especial por quienes gobiernan el país y la provincia desde hace una década", dijo.
El senador por Tucumán sostuvo, por último, que no hay que caer en las provocaciones del Gobierno. "Es un error entrar en la lógica de (Luis) D'Elia. Hay que demostrar que la sociedad argentina ha madurado y puede reclamar pacíficamente y sin agresiones por sus derechos", concluyó.
Por su parte, el legislador del PRO, Alberto Colombres Garmendia, caracterizó que la marcha constituyó "una forma legítima de reclamar, donde en ningún momento se pidió que se vaya nuestra Presidente, sino que es necesario revea medidas y situaciones que se han convertido en el hartazgo social ante la pérdida de libertades, falta de seguridad y las constantes mentiras a las que nos tienen sometidos, como, por ejemplo, los números desvirtuados de la inflación".
Estimó, en esta línea, que "más que una protesta contra algo concreto, fue contra un estilo de gobierno en donde se privilegia la agresión para aquellos que no piensen como ellos, este modo terminó por irritar a la ciudadanía", señaló el macrista.
"A una gestión que ya de por sí se mostraba complicada, ahora se le sumará el éxodo de dirigentes, gobernantes e intendentes del justicialismo que no estarán dispuestos a morir con el kirchnerismo ante la pérdida de su poder", estimó Colombres Garmendia.
Paralelamente, remarcó que, debido a la masiva concurrencia registrada, prácticamente quedó archivada la idea oficial de avanzar en una reforma constitucional para habilitar la re-reelección de Cristina Kirchner.
"Esto quedará evidenciado el año que viene cuando en las elecciones legislativas no logren un triunfo como en 2011, lo que condicionará el proyecto de eternización en el poder, al no contar con el número de legisladores para avalar esta modificación en la Carta Magna", adujo Colombres Garmendia.
En tanto, desde la Democracia Cristiana (DC) su referente en la Legislatura, José Páez, subrayó que la marcha significó una muestra de que "desde la oposición no estábamos tan equivocados cuando advertíamos y cuestionábamos las políticas sociales de los Ejecutivos nacional y provincial".
Sin embargo, se mostró escéptico con la actitud que demuestre de aquí en más el oficialismo. "Ellos, sin dudas, redoblarán la apuesta, debido a que viven bajo un autismo total que tiende a ignorar todos los reclamos que se expusieron el jueves". Comentó también que lo expresado por la ciudadanía "es un aliento para la oposición siempre y cuando pueda canalizar electoralmente en respuestas esperanzadoras para toda esa gente disconforme y carentes de expectativas con la actual gestión".
La postura oficialista
Uno de los que manifestó sus consideraciones en defensa del kirchnerismo fue el parlamentario Marcelo Caponio quien, si bien reconoció que se trató de una protesta en contra de los oficialismos, sostuvo que "nos llama la atención y preocupa que en la oposición no tengan la capacidad de contener a toda esa gente, que no pueden encontrar referentes mínimamente serios y confiables, lo cual impide el principio de la alternancia democrática".
Más allá de postular que los reclamos "serán tenidos en cuenta" por parte del Gobierno, Caponio expresó estar "convencidos del rumbo político y económico, por lo que seguramente profundizaremos el modelo. Pude haber errores, sin dudas, pero este es el camino de la inclusión y apoyaremos a nuestra Presidenta hasta donde sea necesario. Aquí nos quieren comparar con 2001, todo una falacia", sostuvo Caponio.
Ramiro González Navarro: “Todavía no puedo comprender cuál es el denominador común que propició la marcha a la cual asistieron y convocaron variopintos dirigentes políticos y a la que se sumaron heterogéneos grupos sociales. Esta fue una marcha por el 'no', es decir completamente negativa donde se expresaron cuestionamientos que no tienen sinceridad ni vocación transformadora para poder cambiar las cosas. La movilización que se sucedió es una manera de devaluar a la política como verdadera herramienta de cambio. No podemos dejar de lado que detrás de todo esto hay corporaciones que pretenden más poder que el propio Estado”.
Domingo Amaya: “Lo importante es que vivimos una democracia con libertad, cada ciudadano se puede expresarse y lo importante es expresarse dentro del marco del respeto, como sucedió ayer. Hubo un par de desubicados pero son unos pocos siempre pueden existir. Yo recordaba tiempos pasados donde estábamos amordazados, teníamos miedo de hablar, en la época de la dictadura. Celebro la democracia y que cada argentino lo pueda hacer libremente, sin ser reprimido, sin ser perseguido, ser secuestrado. Gracias a Dios podemos decir que la argentina da las garantías totales para una democracia plena”.
Regino Racedo: “La verdad que vi mucho entusiasmo en la oposición en la marcha, pero lo que no tomaron en cuenta es que también fue consecuencia de su grave impericia en postular una alternativa en el marco democrático. Capaz que alguno se sienta cómodo con el cuestionamiento al sistema político y democrático. Este país tiene que hacer un ejercicio de memoria sobre lo vivido años atrás, cuando en verdad podían justificarse los reclamos ante la grave crisis social de ese entonces. Las cacerolas vacías, a estas alturas, ya no representan al país actual, que sufrió una transformación radical desde el 2003 en adelante”.






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