Economías regionales: “Si el gobierno no pone un equilibrio, cada vez va a ser peor”, aseguró Ratto

Economías regionales: “Si el gobierno no pone un equilibrio, cada vez va a ser peor”, aseguró Ratto

A raíz de la campaña de boicot a los grandes supermercados, y teniendo en cuenta la situación que viven las economías regionales y los pequeños productores del interior bonaerense, REALPOLITIK dialogó con la diputada oriunda de Pergamino, María Ratto. La legisladora dio detalles de cómo llega el aumento de precios a quienes elaboran los alimentos, el impacto de las políticas de gobierno y las herramientas en las que está trabajando para dar soluciones al sector.

RP.- Teniendo en cuenta el aumento de la leche, ¿qué se le aconseja a la gente y cómo es la situación del productor hoy?

En realidad lo que se le pueda aconsejar es nada porque la leche es un producto de suma necesidad que tiene proteínas de alto valor biológico, no es un alimento que uno lo puede remplazar por otro como si fuera una verdura y es fundamental para la infancia, para la vejez, para la embarazadas.

Con respecto a los productores, seguimos en las mismas condiciones, falta mucho para llegar a los 4, 80 o 5 pesos que necesitan ellos por litro para seguir subsistiendo y seguir produciendo leche. El aumento en los supermercados no sabemos por qué ha sido porque en realidad a los productores ese incremento no les llega.

Si usamos la razón y el sentido común, ¿cuántas veces aumentó la leche y seguía el productor cobrando 2,50 o 2,80 el litro?. Ahora estará en 3,20, 3,30 pesos con algún retorno que el gobierno haga a la cuenta, pero de todas formas el desfasaje sigue estando y este incremento no corresponde para nada con un aumento a los productores. Ha sido producto del transporte, del combustible, de la energía eléctrica pero nunca para el productor y menos para el tambero.

RP.- ¿A nivel legislativo está trabajando sobre el tema?

Tomamos dos medidas, una fue hacer un proyecto de declaración donde manifestamos la preocupación por el estado del sector tambero, para que puedan aplicar una tarifa social en la energía eléctrica a los tambos que producen hasta 3 mil litros.

Por otro lado, hicimos el proyecto de ley de observación de precios de los alimentos en donde proponemos que se siga la cadena de precios de la carne, la leche, las verduras, las frutas, aquellos productos que son indispensables para la canasta básica. De esa forma, le ponemos un ojo a esa cadena donde intervienen todos los actores y a qué porcentaje le corresponde a cada uno. Lamentablemente se ha intentado sentar a los sectores pero el último eslabón, los grandes supermercadistas, no logramos que se sienten en una mesa a charlar y dialogar a ver cuáles son los porcentajes con que ellos están marcando estos precios.

Si no lo logramos por ese lado vamos a poner en práctica los cuerpos técnicos del Frente Renovador, liderado por el licenciado Daniel Arroyo, en donde ahí tenemos especialistas que pueden hacer este seguimiento. No es lo mismo que lo haga el gobierno porque al poner una mirada busca la transparencia, la autorregulación de la cadena de alimentos. También puede intervenir la comisión de Defensa del Consumidor o la comisión nacional de Defensa de la Competencia. Cualquiera de estas dos son herramientas que tienen que estar funcionando y a pleno para que no sucedan estas cosas.

RP.- ¿Hay alguna medida que vaya a tomar el sector?

La federación Agraria ha adherido a la no compra en los grandes supermercados que se hizo esta semana. Después en el sector tambero están pidiendo la tarifa social de energía eléctrica o algún tipo de subsidio, por ejemplo con el impuesto del inmobiliario rural para aquellos que alquilan campo. Habría que ver cuándo se hace el contrato de locación de ese campo, cómo sería el descuento.

En el sector porcino pasa exactamente lo mismo, hay un desfasaje enorme porque está ingresando carne de cerdo a 10 u 11 pesos el kilo de carne, la pulpa y al productor le cuesta producir el kilo de cerdo 18 pesos. Empezamos a ver el mismo desfasaje que hay en la leche en el sector de carne porcina, con el agravante que la carne que viene de afuera puede venir con una enfermedad que se llama síndrome respiratorio reproductivo: respiratorio porque puede producir neumonía en los animales más chiquitos recién nacidos y un gran porcentaje de mortandad, reproductivo porque produce abortos en las madres. Esto puede llegar a reducir la producción de carne porcina en la Argentina hasta un 50 por ciento, si llega a ingresar esta enfermedad que viene de Brasil, Dinamarca o de Chile.

Por otro lado, estamos pidiendo que en agosto se declare país libre de la peste porcina clásica, esto es importantísimo porque a nosotros nos permitiría poder exportar a países que en estos momentos no estamos exportando.

Desde el gobierno dicen que no tienen dinero para subsidiar al sector pero esto está afectando a gente que ha dedicado generaciones a este tipo de trabajo. Entonces el interior se desarma mucho cuando estas economías desaparecen.

RP.- ¿Cree que el gobierno favorecer a los grandes empresas como Mastellone, por ejemplo, en el caso del sector lácteo, y no a los pequeños productores?

Lo que pasa que los grandes en este momento es que han hecho un monopolio de la compra, por ejemplo de la leche. El gobierno tiene que tomar medidas inmediatamente porque no las está tomando y poner la mirada en cuántos litros de leche están comprando las empresas y en dónde la compran.

A mí me han llegado denuncias de productores que si venden la crema que sacan de la leche a una quesería y después le quieren vender la leche a una de estas grandes empresas, éstas automáticamente dan de baja el contrato y no les compra más. Entonces el productor ni siquiera puede venderle crema a otra empresa.

Estos casos ocurren y acá si no tenemos al gobierno en el medio poniendo un equilibrio a estas cuestiones, esto va a seguir concentrándose, cada vez va a ser peor. Porque no es una sola cosa que le pasa a los productores. Cuando tenés de todos lados distintas puntas de flecha, es imposible que el sector pueda continuar bien. Es lamentable.

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