Así lo afirmaron desde la Cámara de Artículos del Hogar, luego de una reunión en Paraná. El objetivo del encuentro tuvo como eje delinear estrategias de trabajo a futuro, en virtud de la situación cambiaria.
El titular de la Cámara de Artículos del Hogar de Santa Fe, José Lillino, asistió al encuentro y en diálogo con Diario UNO adelantó las conclusiones a las que llegó el sector. “Nosotros tenemos que trabajar en pos nuestro, tratando de fidelizar a nuestros clientes. No podemos tomar la decisión de no vender y cerrar (por la falta de precios y desabastecimiento), porque tenemos una cadena de pago que cumplir, empleados a quien pagar”, adelantó el empresario.
A pesar del panorama, Lillino calificó como positivas las conclusiones a las que llegaron los comerciantes de la región en Paraná.
“Había preocupación por el tema del desabastecimiento, de la transmisión por parte del Estado de reglas claras. Vemos que dicen una cosa y después la rectifican. Ésa es la preocupación de todos: el mensaje que se da y lo que en relidad sucede”, señaló Lillino.
Los productos del rubro sufrieron incrementos en el transcurso de los últimos cinco días, lo que sin dudas preocupa a los empresarios. Sin embargo estos decidieron no tomarlos al pie de la letra.
“Los precios los tuvimos que tocar porque las proveedores nos pasaron valores estimativos de aumentos, pero no los tomamos al pie de letra. De todos modos el que sale más perjudicado siempre en todo esto es el consumidor”, agregó Lillino.
Lejos de demostrar alivio, las previsiones del sector son complicadas. “Esto va a afectar muchísimo el bolsillo del consumidor, estoy casi seguro que vamos a tener una recesión en estos próximos dos meses o tres hasta las paritarias. Ojalá me equivoque”, finalizó Lillino.
Comentá la nota