La economía riocuartense, peor que la nacional: cayó el 0,76%

La actividad retrocedió en 2012 con respecto al año anterior. El sector que más se contrajo fue el comercio, que registró una baja del 1,59 %. Sólo se salvaron los servicios, que crecierón el 1,48%

La economía riocuartense tuvo en 2012 un año para el olvido. A la ciudad le fue aún peor que al país, que si bien sufrió una fuerte desaceleración de la actividad, al menos pudo mostrar números positivos. Mientras a nivel nacional hubo un crecimiento que, según el Indec, llegó al 1,9 por ciento; en Río Cuarto, las cifras fueron negativas: en términos reales, se registró una caída del 0,76 por ciento con respecto a 2011.

El cálculo, realizado por la Secretaría de Economía de la Municipalidad de Río Cuarto, considera la facturación declarada de los cuatro grandes sectores de la economía: Industria, Construcción, Comercio y Servicios. En total, esos sectores tuvieron un movimiento de 8.364 millones de pesos durante el año pasado.

Sin embargo, en una economía con inflación constante, el estado real de la actividad sólo puede medirse si se descuenta el efecto del incremento del costo de vida. En este caso, se consideraron los precios del 2008. Con esos valores se compararon los volúmenes comercializados en 2011 con los de 2012.

Así, al quitar los efectos de la inflación, la economía real tuvo en Río Cuarto un retroceso de 0,76 por ciento. Sólo el sector de los servicios se salvó de la debacle y creció el 1,48 por ciento. Del resto, el más golpeado fue el comercio, que tuvo una desmejora pronunciada: el mercado se redujo un 1,59 por ciento. Si se toman los valores de 2008, el comercio vendió durante el 2011 por 2.740 millones de pesos; un año después esa cifra había bajado hasta los 2.695 millones de pesos.

Esa misma tendencia, según relataron la semana pasada desde el Centro Empresario, se está manteniendo en el 2013 pero con un contexto aún más complicado: subas salariales, alquileres con reajustes del 25 al 30 por ciento y mercadería con remarcaciones superiores al 20 por ciento, lo que hace que a la gente se le haga cada vez más complicado adquirir los mismos volúmenes de los años anteriores.

La caída de la facturación en los negocios impacta directamente en la Municipalidad, cuyos ingresos propios están basados en gran parte en la recaudación de la contribución que mensualmente aporta Comercio e Industria. Ese impuesto tuvo, en términos nominales, una suba del 25,67 por ciento el año pasado; pero si se descuenta el efecto de la inflación, existió en términos reales una caída del 1 por ciento.

Una rama importante del comercio la representan los supermercados, que sufrieron una baja de la facturación real aunque inferior a la del sector en general.

Tuvieron, en conjunto, una facturación de 793,7 millones de pesos, contra los 644,4 millones del 2011. Sin embargo, cuando se descuenta el efecto de la inflación, la situación real marca un deterioro del 0,60 por ciento entre un año y otro. A precios de 2008, la facturación real del 2012 fue de 397,4 millones de pesos, mientras que en el 2011 había alcanzado los 399,9 millones de pesos.

Para los súper, el peor momento fue el segundo trimestre del año pasado, cuando cayeron el 4,37 por ciento.

El sector de la industria tuvo una desmejora, pero inferior a la del comercio. La baja fue del 0,31 por ciento.

A la construcción no le fue mejor. A valores de 2008, el movimiento de ese sector implicó una caída del 0,92 por ciento. Pasó de un volumen de facturación de 137 millones de pesos en el 2011, a los 135,8 millones del año pasado.

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