Limpiolux ganó la licitación para encargarse de limpiar el edificio del Ministerio por un año. Cobrará casi 12 millones de pesos. La Justicia investiga si hubo irregularidades en la contratación de esa firma por el organismo que preside Echegaray.
La decisión administrativa 444/2011 del Ministerio de Economía, publicada hoy en el Boletín Oficial, detalla que en la licitación hubo ofertas de cinco empresas: Limpia 2001, La Mantovana, Linser, Limpiolux y Silym. Y detalla que la última de las cinco quedó afuera de concurso porque no alcanzaba "el puntaje mínimo requerido".
Según la decisión administrativa de Economía, el informe técnico decidió adjudicar el servicio a Limpilux porque su propuesta era la más conveniente "en términos económicos y demás condiciones de la oferta".
A renglón seguido, puntualiza que la propia SIGEN manifestó que, según los precios testigo, el costo anual del servicio debería ser de 10,48 millones de pesos, por lo que se le pidió a Limpiolux que ajustara su oferta. A ese pedido, la empresa respondió ratificando el precio que había pedido con el argumento de que el mismo es "el ajustado a fin de garantizar una prestación eficiente".
Luego de que no se recibiera una impugnación y se constatara que el Ministerio tenía el crédito suficiente, se aprobó adjudicar la limpieza de las oficinas de la sede del Ministerio de Economía a Limpiolux por el término de un año por 11,979 millones de pesos (un millón y medio más que el costo testigo que había calculado la SIGEN).
Limpiolux también fue contratada por la AFIP para la limpieza de su propia sede central por 15,19 millones de pesos por un año. Por el mismo servicio, la empresa Ricardo Bilbao –que venía encargándose de la limpieza desde 1981- había pedido 7,54 millones, pero su oferta fue desestimada; esa empresa fue la que denunció presuntos sobreprecios e irregularidades y pidió un sumario administrativo.
Al igual que en la licitación por la limpieza del Ministerio de Economía, en la de la AFIP participaron cinco firmas y entre ellas estuvo Linser. El dueño de Limpiolux es Norberto Peluso; el de Linser, Luis Alberto Peluso, su hermano menor. Los dos hermanos suelen presentar ofertas en paralelo.
Al momento de los argumentos de por qué se había elegido a Limpiolux, el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, apuntó, como la decisión administrativa del Ministerio de Economía, a los precios de referencia, que son fijados por la Asociación de Empresas de Limpieza (ADEL), que preside Norberto Peluso, el dueño de Limpiolux.
Luego de la denuncia de un particular y del posterior requerimiento del fiscal Federico Delgado, el juez federal Sergio Torres le pidió a Echegaray informes sobre la contratación del servicio de limpieza y los sumarios administrativos abiertos contra los responsables del sector de contrataciones de la AFIP, y le solicitó a la Inspección General de Justicia (IGJ) los legajos de las dos empresas involucradas.

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