Con una economía en desaceleración, se disparó el empleo en negro en Tucumán

Con una economía en desaceleración, se disparó el empleo en negro en Tucumán
El Indec confirmó que, en el país, la actividad sólo creció un 1,9% durante 2012, con menos inversiones. El Gobierno nacional no tendrá que pagar este año unos U$S 3.500 millones por el cupón PBI. El trabajo no registrado se profundizó y en el caso del principal aglomerado urbano de la provincia afecta a unos 107.000 habitantes
Las tasas chinas son de otras épocas. La locomotora económica argentina, que venía expandiéndose al 9% hasta 2011, piso el freno. Por eso, al cerrar 2012, el Producto Bruto Interno (PBI) sólo creció un 1,9% en el período. Por esa circunstancia, el Gobierno nacional no deberá pagar este año $ 3.500 millones a los tenedores del bono cupón PBI (la tasa no alcanzó el 3,2% de piso pactado). Pero ese menor crecimiento tiene un efecto nocivo en otros indicadores socioeconómicos. Así, por ejemplo, hacia fines del año anterior, la desocupación pegó un leve salto interanual, del 3,1% al 3,9% en el caso del Gran Tucumán-Tafí Viejo.

Lo más preocupante sobre el efecto de la desaceleración económica en el mercado laboral es que los puestos que se ofrecen son, en general, no registrados. Una prueba de ese fenómeno es el informe que ayer difundió el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Según la Encuesta Permanente de Hogares, al cuarto trimestre de 2012, el trabajo no registrado subió casi dos puntos porcentuales, de un 42,3% al 44,1% en el principal aglomerado urbano de Tucumán.

El empleo en negro sigue siendo uno de los estigmas de la gestión del gobernador José Alperovich. Si bien el sector privado es el principal generador de puestos laborales, los controles oficiales no fueron tan efectivos para frenar esa situación. De hecho, el diagnóstico oficial, realizado en base a datos recolectados por las direcciones de Estadística de las provincias, muestra que la industria, la construcción y el comercio son los principales sectores donde se instaló el trabajo no registrado. Y esto no es casual: también son tres áreas golpeadas con fuerza por la desaceleración. Los costos crecen; hay más presión tributaria y el empleo siente el impacto de la incertidumbre empresarial.

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Los datos oficiales desnudan la situación de Tucumán: es el tercer aglomerado urbano del país con mayor índice de empleo en negro. Sólo es superado por Santiago del Estero-La Banda, en donde el 46,8% de los asalariados no están registrados, y por Salta, donde la tasa asciende al 45,1%.

¿Cómo está el mercado laboral tucumano, según las estadísticas?

• En el Gran Tucumán-Tafí Viejo, la Población Económicamente Activa (PEA) fue calculada en 358.000 personas.

• Alrededor de 344.000 habitantes contestaron que tienen una ocupación. Otros 14.000 son los desocupados del distrito.

• Del total de ocupados, 242.500 habitantes son los que declararon que cobran un salario fijo por su tarea. De esa cifra surgen también los empleados no registrados: suman 107.000 casos.

La historia no cambió para ese segmento de la población económicamente activa. Cuatro de cada 10 asalariados no pueden gozar de los beneficios de una obra social, ni siquiera pueden aspirar a cobrar una jubilación en el futuro.

En un aglomerado urbano donde las mujeres son mayoría (el 51% de la población), las más jóvenes son las que más padecen las restricciones laborales. El nivel de empleo alcanza al 43% del total de las mujeres, mientras que en los hombres es del 67,7%. También la desocupación las castiga con mayor fuerza: la tasa de desempleo es del 11% en la franja etaria de hasta 29 años, casi tres veces mayor que el índice general (3,9%), según los indicadores socioeconómicos del Indec. Pero ese no es sólo un fenómeno privativo de Tucumán. Tal vez por la estructura de su actividad económica, concentrada en la industria, en otras jurisdicciones se repite la situación. Por caso, en Salta, el desempleo femenino juvenil llega al 18,7%, mientras que en Catamarca trepa al 17,8%.

El mercado laboral se deteriora en el país. El 34,6% de los trabajadores no fue registrado por sus empleadores, lo que implica un incremento de casi medio punto respecto de la situación observada al cierre de 2011. Esto implica que 4,4 millones de trabajadores están "en negro". De esta forma, unos 260.000 asalariados vieron deteriorada su calidad laboral durante 2012, según la agencia DyN. El cierre de las cuentas de 2012 muestra además que la participación de la inversión se redujo a 22,8% del PBI frente al 24,5% de 2011. Este comportamiento de la inversión fue uno de los motivos que elevó el desempleo en el país, del 6,7% a 6,9%, y también el trabajo en negro.

El freno económico registrado durante el año anterior, no dio margen para lo que los economistas llaman el arrastre estadístico y que -en anteriores períodos- fue clave para una fuerte expansión del PBI argentino. Por esa razón, el primer bimestre de 2013 acumula una expansión de la actividad del 0,5% anual, según la medición efectuada por el Centro de Estudios Económicos OJF - Orlando J. Ferreres & Asociados. "La estructura de esta dinámica es un tanto diferente a la que se vislumbró en el transcurso del año pasado. Este año ha comenzado con un sector que continúa evidenciando tasas de crecimiento muy elevadas, dos de buena performance y los demás sectores de la economía se mantienen prácticamente estancados", señala el informe privado al que accedió LA GACETA. El promedio de los dos primeros meses del año mejoró porque en febrero, según OJF, la expansión fue del 0,9%.

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