En Culiacán, la capital del estado mexicano Sinaloa, comenzaron a lamentar la desaparición de la “economía” que generaba el capo narcotraficante, capturado por las autoridades hace ocho días, informó la prensa local.
La fuente subrayó que “varios sectores se comenzarán a venir abajo en su economía, pues dependían directamente de Guzmán”, reprodujeron las agencias de noticias ANSA y DPA.
“Hasta las autoridades van a tener faltantes” porque “Guzmán repartía el dinero a todo mundo”, agregó el empresario.
En tanto, comerciantes de Culiacán afirmaron que cada vez que iba a un restaurante, el detenido jefe del cartel de Sinaloa dejaba “a todos los meseros” propinas de “hasta 10.000 pesos”, equivalentes a poco más de 750 dólares.
Un camarero consultado por el periódico afirmó que Guzmán no requería “nada excéntrico” sino que “sólo exigía que todo estuviera fresco”, y reveló que tenía preferencia por los mariscos y la carne asada.
Las fuentes agregaron que cuando Guzmán decidía ir a comer a un restaurante, sus asistentes avisaban un rato antes y recomendaban a los comensales que no usaran sus teléfonos móviles y se retiraran del lugar, y, a cambio, El Chapo pagaba la cuenta de todos.
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