Marcela Durrieu, presidenta del bloque de concejales del Frente Renovador en San Isidro, recordó el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, junto a Dante Oberlin, ex dirigente sindical y actual presidente de la Asociación Civil PENSAR-Pensamiento Argentino, y Pedro Troiani, ex delegado de la automotriz Ford.
Ex dirigente de los trabajadores gráficos afiliados a la CGT, Secretario Nacional de Acción Sindical Argentina (hoy CCAS) y Secretario Ejecutivo de la CLAT para el Cono Sur y para Centroamérica, Oberlin recordó a sus dos hermanos (Héctor y René) y su cuñado (Angel Baudraco), desaparecidos entre 1976 y 1977. Por su parte, Troiani, quien fue secuestrado y torturado junto a otros compañeros por las Fuerzas de Seguridad cuando se encontraban en la fábrica automotriz y privados de su libertad en un improvisado centro de detención en terrenos de la misma planta, recordó a los trabajadores desaparecidos.
En un encuentro donde la palabra que más se mencionó fue "memoría", Durrieu resaltó: “El golpe fue a todo el pueblo argentino. Lo ocurrido en aquellos años no puede volver a pasar.” Oberlin afirmó: “La conquista de los derechos humanos en la Argentina es un logro de todos los argentinos y no de un sector en particular”.
Durrieu también declaró: “San Isidro fue un lugar particularmente duro en términos de desapariciones y secuestros. Entre 1976 y 1983, más de 145 vecinos, familiares, amigos, militantes políticos, sufrieron la desaparición forzada, incluyendo niños nacidos en cautiverio que aún hoy padecen la usurpación de su identidad, de su historia y del verdadero universo de sus afectos. Detuvieron a casi todo el gobierno municipal de aquel entonces junto con muchos delegados del sindicato municipal. Los concentraron en la obra de lo que hoy es el Hospital de San Isidro y de allí los enviaron a diferentes destinos”.
“En San Isidro hubo por lo menos dos Centros Clandestinos de Detenciones, uno en Villa Adelina (Casa Sin) y otro en Martínez (Coti Martínez) que actualmente siguen sin estar señalizados pese a la obligación de hacerlo, obligación que también alcanza a la Comisaría 4ª de Martínez y al Batallón 601 de Boulogne. De hecho, el predio de Thames y Panamericana que ocupaba la Casa Sin, desde donde se enviaba los detenidos a la Escuela de Mecánica de la Armada, fue vendido para levantar un complejo de oficinas”, concluyó.

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