Duro mensaje de Domingo Contessi dirigido a las actuales autoridades del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata

Duro mensaje de Domingo Contessi dirigido a las actuales autoridades del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata
“Pese a la voluntad explícita que manifestó el Sr. Gobernador de resolver nuestra problemática, nos hemos encontrado con algunos actores de reparto que no lo han comprendido y por ello no pudimos arribar al anhelado acuerdo” dijo en su duro discurso Domingo Contessi al botar el “Trabajamos”; para acotar “Lo que hemos hecho hoy es decir ¡Basta! Aquí estuvimos a lo largo de cincuenta años, estamos hoy y queremos seguir estando”
Al comenzar su alocución el joven empresario señaló que estaban viviendo “un día muy especial para todos nosotros. Han pasado 19 meses de nuestra última botadura, uno de los períodos más largos y más duros que hemos transcurrido sin hacer este tipo de actos de trabajo”, recordando que “Es la primera botadura que celebramos sin la querida Leonilda (N. de R.: fallecida la semana pasada), no solo fue accionista y esposa del fundador y presidente de esta empresa, sino que también fue la primera empleada administrativa que tuvo el Astillero, una madre y abuela ejemplar. Su ausencia se siente y mucho”.

Enfatizó que en “Estos 19 meses también han sido muy duros porque la crisis de la flota fresquera nos ha golpeado fuertemente. Se interrumpió la cadena de pagos y se paralizaron los proyectos de inversión. En este contexto tuvimos que decidir qué hacer con la empresa y nuestra respuesta fue seguir trabajando, aún sin pedidos. Así construimos este “Trabajamos” que está terminado desde hace casi un año. Luego iniciamos el “Trabajamos II” el cual luce en el interior de nuestros galpones prácticamente terminado y ahora nos vimos obligados a botar este primer barco para poder generar el espacio necesario que nos permita construir el “Seguimos Trabajando”, cuya quilla –como habrán visto- ya está emplazada. Pero todo este esfuerzo tiene un límite, el cual no está impuesto por nuestra voluntad de seguir adelante, sino por nuestra capacidad financiera”.

“Golpe de gracia”

“Pero como si todo esto no fuera suficiente para mantenernos ocupados y muy preocupados, en marzo de este año recibimos el golpe de gracia: El Consorcio Portuario Regional de Mar del Plata nos intimó al pago de una deuda totalmente sobrevaluada y además nos pidió la restitución del predio que ocupamos desde hace 50 años” explicó ante las personas presentes.

Aclaró Contessi que “A partir de ese momento hemos intentado todas las gestiones posibles para revertir tan injusta y arbitraria medida, pero pese a la voluntad explícita que manifestó el Sr. Gobernador de resolver nuestra problemática, nos hemos encontrado con algunos actores de reparto que no lo han comprendido y por ello no pudimos arribar al anhelado acuerdo. Cuando recientemente volvió a trascender la noticia, decidimos no seguir ocultándola, aunque su divulgación nos genere graves perjuicios comerciales”.

Fue entonces cuando explicó que “Resulta imposible abordar este tema sin hacer una breve reseña histórica. La génesis de nuestro Astillero se remonta al año 1949 cuando Federico Contessi, siendo aún muy joven inició su actividad independiente. Los tres primeros barcos que se construyeron se hicieron en otro predio y fueron transportados por tierra hasta el varadero estatal. Federico se dio cuenta que eso no podía continuar así y en el año 1963 solicitó al Ministerio de Obras Públicas de la Nación estos terrenos que hoy ocupamos y que eran tierras anegadas, sin servicios, sin pendiente, linderos al mar pero sin acceso al mismo. Todo lo que vemos y también lo que no vemos, que está debajo del agua, fue construido con muchísimo esfuerzo y fondos propios, sin ningún tipo de ayuda del Estado. Años de tirar piedras trabajando sábados y domingos, avanzando pasito a pasito. Luego vino el incendio de 1974 y la reconstrucción en estas nuevas instalaciones, que se fueron ampliando y mejorando año tras año. El trabajo incansable de Federico Contessi y de todo el equipo que supo formar le permitió a este Astillero construir aquí 117 buques, dando empleo genuino a centenares de personas entre personal propio y subcontratistas. La financiación del propio Astillero facilitó que nacieran decenas de pymes y hasta grandes empresas que hoy conforman el cluster industrial pesquero de esta ciudad. Además, el Astillero también fue un servicio público cuando no había otro varadero y tenía que estar disponible por cualquier emergencia. En todos estos años también fue una verdadera escuela de profesionales, capacitando jóvenes de las escuelas técnicas, transmitiendo la pasión por el trabajo y facilitándoles el acceso a viviendas o permitiendo incluso que formaran su propia empresa. Somos una empresa que puede mostrar una foja histórica intachable en materia de pago de impuestos y salarios en blanco, algo de lo que muchos no pueden hacer alarde. Hemos hecho muchas obras para la comunidad, la donación de una iglesia entera, la construcción y donación de un puente, refacciones en escuelas y otras muchas obras para instituciones locales”

Una falta de respeto

Domingo Contessi no dudó en calificar como “una falta de respeto a la historia y a la razón” el hecho de “hablar de desalojarnos”, acotando que “ lejos estamos de intentar defendernos sólo invocando que NO nos sentimos “merecedores” de semejante trato. Nuestro argumento es mucho más contundente. Aquí se están vulnerando derechos innegables, reconocidos contractualmente, y se han cometido arbitrariedades en este afán confiscatorio, o al menos intimidatorio que han tenido algunos actores de reparto”.

“Desde el primer permiso de uso de suelo del año 1963 y en las sucesivas renovaciones se estableció una cláusula especial en nuestros contratos que decía que todo lo construido en estos terrenos fiscales es propiedad del Astillero y que en caso de restitución del predio deberíamos devolverlo libre de obras y mejoras, en el mismo estado en que lo recibimos originalmente. Esto mismo rezaba nuestro último contrato vigente”.

Recordó que “Al vencimiento de dicho contrato, en el año 1997 nos encontramos que por el hecho de que el puerto de Mar del Plata había pasado de la esfera nacional a la provincial, se pretendía que para firmar el nuevo contrato consintiéramos que todo lo construido le pertenecía ahora al Estado. Es decir, aquella administración provincial nos pretendía expropiar sin indemnizarnos. Como si esto fuera poco nos anticipaban que nuestro canon sería el más elevado de todo el puerto de Mar del Plata, ya que el nuevo cuadro tarifario aprobado por un Decreto provincial de 1994 (modificado en el 2007) establecía que además de pagar un valor por m2 había que adicionarle un 6% en concepto de valuación inmueble, en este caso sobre las obras que nosotros mismos habíamos realizados y pagado. Como nuestras inversiones son las más onerosas del puerto de Mar del Plata, nuestro canon pasaría a ser también el más elevado. Es decir que esta norma castiga con un canon más alto a quien más invierte”.

Hizo saber que les “consta que la actual gestión provincial ha intentado cambiar esta normativa heredada de una administración anterior y sancionar una nueva Ley de Puertos, pero aún no se han dado los consensos suficientes. Curiosamente el Consorcio Portuario que NO está obligado a utilizar esta normativa tan anti-inversionista, ya que está facultado para dictar su propio cuadro tarifario, la aplica por analogía”.

“A partir de un determinado momento el Consorcio asume que la cuestión de fondo, la de la titularidad de las obras y mejoras construidas en este predio fiscal, ya fue resuelta por no haber impugnado el Astillero una disposición del año 2002. Pero esa disposición no dice nada de eso, por ello nos vimos obligados a recurrir a la justicia y solicitar una acción declarativa de certeza, la cual está en trámite”.

“Nunca dejamos de pagar el canon”

Aclaró que “En estos últimos 17 años, hemos mantenido innumerables reuniones con las distintas autoridades, hemos propuesto alternativas y grandes renunciamientos de nuestra parte, pero NUNCA dejamos de pagar el canon por uso de suelo. A partir del año 2007 el Consorcio nos comenzó a aumentar el canon unilateralmente y pese a no facturarse la valuación inmueble el importe por metro cuadrado que se nos imponía era muy superior al de otros permisionarios vecinos y colegas, por ello presentamos distintos recursos administrativos y judiciales y comenzamos a pagar un canon a cuenta. Esta diferencia entre lo que se nos facturaba y lo que pagábamos fue generando una deuda, injusta por lo anteriormente dicho, pero reconocida. A marzo del año 2013 esa deuda ascendía aproximadamente $ 731.000 y así lo ha informado en un documento interno el propio Interventor del Consorcio a la Subsecretaría de Actividades Portuarias. Sin embargo, pocos días después, en la Res. N° 57 el mismo funcionario nos intima a pagar la absurda suma de 3,6 millones de pesos. Eso sí, nos anuncia que abonando dentro de los 10 días nos harían un descuento del 50%!!. ¡Sinceramente todo muy poco serio!”

Se preguntó en otro pasaje de su alocución “Cómo hizo el Consorcio para pasar de 731.000 a 3,6 millones, es aún más vergonzozo. Se nos calcularon intereses usurarios y diferencias de cambio hasta llegar a una tasa efectiva desmedida, se nos liquidaron conceptos como la valuación inmueble que nunca nos fueron facturados y de manera retroactiva al año 2008, en base a una valuación de diciembre del 2010, se omitieron pagos efectuados por el Astillero, etc., etc., etc. Seguramente el Interventor del Consorcio justificará su accionar diciendo que todo esto que he relatado le vino heredado de una última y cuestionable reunión del anterior Directorio. Es cierto, pero entre Octubre de 2012 y marzo de 2013 tuvo tiempo de informarse con mayor precisión sobre la verdad, de analizar las inequidades que surgen de esa misma Acta, de revisar y cuestionar lo actuado. Además en reuniones mantenidas con nuestros representantes advertimos algunas de esas anomalías antes que firmara semejante despropósito. Esa Resolución 57 fue impugnada hace más de cinco meses y aún se guarda absoluto silencio, pero ya se nos anticipo informalmente y ahora por los medios de prensa, que nuestra impugnación será rechazada”.

Ratificó y dejó en claro que “El conflicto que aqueja a este Astillero NO es un problema de tarifas, NO es un problema de dinero. Es un problema de derechos, un problema de inequidades, un problema de principios.

“No podemos consentir que se nos intente expropiar sin indemnizarnos. No podemos consentir que se vulneren nuestros derechos de propiedad. No podemos consentir que se nos castigue con la tarifa más alta por haber cometido el pecado de haber invertido. No podemos permitir que se nos facture actualmente un canon impagable, que por metro cuadrado ocupado es un 83%, un 272% y hasta un 673% respectivamente más elevado que el de algunos de nuestros colegas o vecinos”.

“Este Astillero es una industria”

“Aunque hay quienes no lo comprendan somos una industria. Este Astillero es una industria, y lamentablemente una industria en crisis. Y el Puerto, este puerto, es nuestro parque industrial. Por eso no se nos puede exigir que paguemos un canon exorbitante en un terreno de 6.800 m2 donde todo ha sido construido por nosotros. Esto no se admite ni sucede en ningún parque industrial de la Provincia, de la Argentina, ni del mundo. Lo que algunos no comprenden, insisto, es que no somos un local comercial de la calle Güemes, ni somos un balneario que alquila sombra, somos una industria”.

En los último tramos de su mensaje , Contessi se dirigió al Gobernador y al Intendente resaltando que “confiamos en Ustedes. Sabemos que esta realidad que estamos padeciendo no ha sido pergeñada ni propiciada por Ustedes, sino todo lo contrario. Lamentamos enormemente haber tenido que dar a luz todo esto, pero estamos seguros que son hombres de buena fe, coherentes y derechos, que se preocupan por gestionar los intereses de la gente de la comunidad que gobiernan, por lo que sabrán encontrar los mecanismos adecuados para corregir la triste situación que estamos padeciendo. No es sencillo, ni siquiera es fácil de explicar en estas pocas palabras, pero es justo y es posible”.

Finalmente expresó “Lo que hemos hecho hoy es decir ¡Basta! Aquí estuvimos a lo largo de cincuenta años, estamos hoy y queremos seguir estando. Trabajando por nuestra Ciudad, por nuestra Provincia y por nuestro País. Nunca nos negaremos a pagar una tarifa, impuesto o contribución que sea justa y equitativa. Por ello, aquí seguiremos trabajando a la espera de una solución,…… o de que nos vengan a desalojar”.

Comentá la nota