Durante mayo, la canasta de alimentos tucumana se ubicó en los 1.121pesos

Durante mayo, la canasta de alimentos tucumana se ubicó en los 1.121pesos
De esta forma, en relación con el mes de abril, la suba en la cotización fue de un 0,92 %. Asimismo, en lo que va del año, el ascenso valorativo de los alimentos en la provincia se ubicó en torno del 11,30 por ciento. La medición realizada por el INDEC resultó 527 pesos más barata. Harina y café con fuertes incrementos.
El pasado viernes, como se recordará, se produjo un incendio en las oficinas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) lo que amenazó en condicionar la divulgación de datos cuantitativos sobre el desarrollo macro y micro económico del país.

Pese a que el fuego pudo ser controlado, lo que aún no logra disiparse es la cortina de humo que se mantiene sobre la valorización tanto en el nivel inflacionario como así también en la medición de precios atinentes a los principales productos alimenticios que consume la población, la cual, puede decirse, tiene literalmente, a estas alturas, los bolsillos hechos cenizas. Esta suerte de elevación en la temperatura económica que convierte en una brasa incandescente al poder adquisitivo, se refleja en Tucumán ya que, durante mayo, el valor de la Canasta Básica Alimentaria (CBA, que describe el nivel de indigencia de las personas) registró una suba en el orden del 0,92 por ciento en relación a abril. En tal sentido, una familia tipo, compuesta por cuatro personas, debió erogar en el último mes la suma de 1.121,32 pesos para costear una lista de 25 artículos de primera necesidad. De esta forma, se establece que la diferencia de un período al otro se ubica en los 10,18 pesos, puesto que en abril la CBA marcó un nivel cercano a los 1.111,14 pesos.

Debe recordarse, que estos parámetros son codificados por EL SIGLO a través de recabar el precio promedio de los productos afectados en los principales centros de compras de la Capital.

Asimismo, puede señalarse que, en lo transcurrido del presente año, el ascenso porcentual de la canasta tucumana fue del 11,30 por ciento (en enero se ubicó en los 1.007,51 pesos), en tanto que en la comparación anualizada desde mayo de 2010 (860,80 pesos) hasta el mes pasado, el encarecimiento llegó al 30,26 por ciento.

Ahora bien, al tomar en consideración los guarismos reflejados por el cuestionado y polémico INDEC (intervenido desde el 2007) la polarización es evidente, pues el costo de la CBA, según el organismo oficial, apenas arañó los 593,52 pesos, lo que significa una diferencia con la medición llevada a cabo por este medio de 527,80 pesos. Tal cifra, resulta un 47,07 por ciento más barata la canasta gubernamental que la reflejada por la realidad tucumana.

Vale indicar que, al momento de concretar la estimación de valores aquí expuesta, EL SIGLO toma como referencia la lista de productos provista por el propio INDEC, como así también las respectivas equivalencias calóricas que permiten establecer el grado de consumo por cada uno de los artículos por parte de los individuos que componen a la familia tipo tomada como muestra de análisis.

En el sube y baja

Al momento de proceder a una estratificación de los precios, puede indicarse que ocho artículos presentaron un alza en los mismos, siete tendieron a un descenso en sus valores, mientras que diez productos no registraron variación alguna en su codificación monetaria.

Entre los productos que subieron de precio, los dos primeros de esta lista tuvieron un encarecimiento descomunal en comparación con el resto ya que, por un lado, el harina fue un 65 por ciento más cara que el mes anterior, en tanto que el café repuntó en el orden de un 60,47 por ciento en su cotización. A ellos, los siguen: sal fina (+27,75%), hortalizas (+15,37%), mermelada (+9,10%) y los fideos (+6,35%).

Por su parte, entre aquellos alimentos que describieron una curva descendente en los precios, vale resaltar a: queso (-14,40%), polenta (-14,26%), huevos (-10,82%) y el arroz (-7,10%). Como se ha tornado una constante a lo largo del año, hortalizas y frutas tuvieron ponderaciones disímiles ya que en el caso de las primeras, su precio ascendió cerca de ocho pesos en la comparación intermensual. En tanto, las frutas solamente registraron un incremento en el orden de los 80 centavos. Esto se explica por cuestiones ligadas a períodos de estacionalidad.

Finalmente, la carne fue la gran sorpresa pues su nivel de valorización se mantuvo casi estable al sufrir un encarecimiento de apenas 28 centavos.

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