Durante la marcha hubo escrache en la fiscalía de Santa María

Durante la marcha hubo escrache en la fiscalía de Santa María
La comunidad santamariana continúa pidiendo que el fiscal Marcelo González deje su puesto, y denuncia más supuestas irregularidades.

Durante la noche del viernes, más de 100 personas marcharon nuevamente por las calles de Santa María pidiendo justicia. Esta vez llegaron hasta el edificio de fiscalía y realizaron pintadas en contra del fiscal Marcelo González, y también reclamaron frente a la casa del padre del funcionario judicial. Anoche se reunieron frente al boliche bailable Diamante para impedir que abra sus puertas, cerradas tras la muerte del joven Ariel Mamaní, desde el 4 de enero pasado.

Enardecidos y disconformes con el trabajo investigativo que realiza el fiscal González, a quien acusan de "favorecer" a sus amigos y no trabajar de manera adecuada en más de una decena de casos, el viernes volvieron a marchar "para que se vaya" y como elemento más de presión hacia la Corte de Justicia local, que se negó a rever la situación que ellos reclaman durante la feria, tras el pedido del propio ministro de Gobierno y Justicia, Francisco Gordillo, realizado la semana pasada.

Esta vez, los manifestantes, entre ellos familiares del locutor Guillermo "Cacho" Julio asesinado en febrero del año pasado y del joven Mamaní , realizaron pintadas en el frente del edificio de fiscalía ubicado sobre calles San Martín y Esquiú. Posteriormente se dirigieron hacia Mitre al 100, donde está ubicada la vivienda particular del padre del fiscal, el ex diputado del FCS, Gerardo González, y le pidieron que le diga a su hijo "que se vaya".

Según trascendió, durante las primeras horas de la mañana de ayer, canales de televisión y otros medios de comunicación recibieron oficios inmediatos de fiscalía pidiendo imágenes que permitan identificar a los autores directos de las pintadas.

Boliche

Durante la noche de ayer y con el objetivo de "generar conciencia" en la comunidad sobre lo sucedido con Mamaní y, tal como se viene haciendo desde que el joven falleciera "en circunstancias confusas", más manifestantes se concentraron frente al boliche en donde supuestamente fuera golpeado el joven para evitar que abra sus puertas.

Las dudas por la muerte de Mamaní

Ariel Rolando Mamaní (21) habría sido golpeado en el interior del boliche bailable Diamante el 9 de diciembre del año pasado. Luego de casi un mes de agonía, falleció el 4 de enero pasado en el hospital Padilla de San Miguel de Tucumán, en donde permanecía internado.

Según se dijo primeramente, Mamaní habría caído violentamente contra el suelo luego de una pelea mantenida con un joven de apellido Maita, en las afueras del boliche. No obstante, luego se conoció que el joven había peleado dentro del local y la misma policía lo habría sacado, pese a que en la pista había quedado sangre del joven.

Hasta el momento, y a casi dos meses de sucedido el hecho y un mes de la muerte del joven, el padre de la víctima reclama que la fiscalía detenga al sospechoso y lo impute por el homicidio de su hijo.

También reclama que se ordene judicialmente hacer una reconstrucción de lo sucedido aquella fatídica noche en el boliche.

Comentá la nota