En una carta a la Gobernadora, le remarcan las contradicciones del Gobierno por las usurpaciones.
Los vecinos toleran desde hace meses, la ocupación de un grupo de manzanas ubicadas detrás del barrio Unión y Progreso, a poco menos de 200 metros de la avenida Choya y cerca también del asentamiento La Esperanza. Este predio fue primero usurpado y luego despejado el año pasado, y vuelto a ocupar ilegalmente en el inicio de este año. Son aproximadamente unas 200 familias en total.
Los vecinos como primer punto, criticaron duramente al subsecretario de Asuntos Institucionales, Tadeo Herrera, a quien califican como "pintoresco funcionario" y que dicen que otorgó "bandera blanca para las usurpaciones".
"Los habitantes de este barrio también en su momento tuvimos necesidad de vivienda digna para nuestras familias, es por ello que buscamos y logramos mediante el sacrificio económico y laboral de todos en conjunto, tan bello logro", expresan en la carta. Y contraponen esta actitud con la que toman los usurpadores, que ocupan los terrenos "porque el Gobierno está obligado a otorgárselos".
Señalan también que sus viviendas se desvalorizan con los asentamientos clandestinos, y critican la inacción de las autoridades del Gobierno frente a la instalación de las personas en los terrenos.
Es llamativo, dicen los vecinos, que "esta gente no tiene dinero para comprar una bolsa de cemento, no tienen voluntad de ponerse a trabajar y hacer bloques, pero sí tienen celulares de última generación, andan en motos último modelo, algunos vienen en autos, o sea, ¿quiénes son estas personas?".
Finalmente, destacan que harán responsables al Gobierno provincial y a la Municipalidad, por cualquier perjuicio a "nuestra integridad familiar que pueda devengar este movimiento social que está pasando desapercibido, a propósito o no, por este gobierno".

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