Fueron expresadas por el ingeniero Mario Benedetti, especialista en electrónica de potencia. Consideró acertadas las acciones de comunicación que anunció el intendente para alertar a los que concurran a las playas sobre la posibilidad de una tormenta eléctrica.
Al dialogar con LA CAPITAL, el reconocido profesional expresó que "así como valoro positivamente el hecho de que la población sea informada cuando exista la posibilidad de que se desate una tormenta eléctrica, tengo dudas sobre los beneficios que pueda acarrear la instalación de pararrayos en los balnearios".
En ese sentido, Benedetti, tras aclarar que no se especializa en la instalación de pararrayos, sostuvo que lo primero que hay que considerar es la probabilidad de que un rayo vaya a caer en determinado lugar ya que de eso tiene que depender "el esfuerzo que pongamos para prevenir sus consecuencias. La caída de un rayo, que es un fenómeno atmosférico que depende de muchos factores, tiene una muy baja probabilidad de causar daño a las personas.
"Los alrededor de 8 millones que caen por día en todo el mundo provocan un índice de mortalidad muy bajo que se calcula entre 5 y 10 personas. Cada 2 millones de habitantes, sólamente 1 se ve afectado por esa circunstancia. No podemos decir seriamente que los rayos que cayeron en Villa Gesell, que lamentablemente provocaron 4 muertos y numerosos heridos, hayan obedecido al cambio climático. En ese sentido, por el momento, pienso que todo está normal", afirmó.
Dijo luego que "si bien no conozco en detalle lo que va a exigir el gobierno, a priori lo veo como algo apresurado y poco efectivo. En cambio, apruebo lo que resolvió el intendente municipal, Gustavo Pulti, en el sentido de que a la gente, ante la posibilidad de que pueda presentarse una tormenta eléctrica, hay que alertarla con suficiente antelación. Me parece muy bien que, ante una contingencia de ese tipo, hayan decidido incorporar en las playas una nueva bandera. Y apruebo también que se haya implementado un sistema de información aérea que recorrerá diariamente los balnearios. Son cuestiones a las que considero como mucho más importantes que instalar pararrayos".
Sobre éstos últimos explicó que son elementos que no eliminan los rayos sino que, a través de un efecto que se genera por la ionización del aire, intentan atraerlos hacia una punta del lugar que se intenta proteger. "Esto tiene sus riesgos ya que, si no tienen una buena conexión a tierra, pueden llegar a generar un problema mayor".
Se esperan
precisiones
Más adelante, Benedetti afirmó que "una vez que tengamos detalles acerca de lo que el gobierno va a pedir, podremos saber la capacidad de protección y qué áreas se van a cubrir. El pararrayo Franklin, que es el más sencillo, es una punta de metal afilada, en la cual se acumulan las cargas. Esto inicialmente genera una ionización que hace que sea más probable que el rayo caiga en la misma. En realidad, lo que se hace es inducir a que el rayo caiga en el lugar que nosotros no queremos. De allí es tan importante lo que hagamos en materia de conexión a tierra, para que la receptividad de la misma se vea disminuida. En un suelo arenoso, para garantizar esto último, hay que hacer una malla de conexiones. Si no lo hacemos vamos a provocar el efecto contrario al buscado lo cual puede generar daños a las personas. Si bien no deseo ser fatalista, utilizando el sentido común me resulta muy difícil creer que vamos a poder proteger la arena o las cercanías del mar. En consecuencia, no tenemos que pensar que porque hayamos colocado un pararrayos en la playa hemos resuelto el problema. Si el objetivo es proteger un edificio, en cambio, siempre y cuando se controlen las conexiones a tierra, el pararrayos puede ser efectivo", afirmó.
Finalmente Mario Benedetti sostuvo que "lo que tiene que saber la gente es que ante la presencia de una tormenta eléctrica es conveniente retirarse de zonas descampadas, playas, de debajo de los árboles y de lugares en los que, directa o indirectamente, pueda ser alcanzada por un rayo".-
En los balnearios
analizan el tema
A las declaraciones que hizo el presidente de Cebra, Jorge Riccillo, en el sentido de que desde que recibieron la notificación del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires comenzaron a ocuparse del tema y que ya se están realizando estudios para determinar cuántos pararrayos tendrán que colocarse en los balnearios y a qué altura, se sumó un encuentro que concretaron el viernes los titulares del Consorcio de Concesionarios del Complejo Punta Mogotes en el transcurso del cual se trató el tema en cuestión. Eugenio Aguilar, titular del balneario Nº 19, expresó que "nos encontramos ante una situación nueva ya que nunca antes había ocurrido algo así. Hemos pedido estudios a gente competente en instalación de pararrayos que vino a visitarnos. Estamos esperando que nos hagan llegar sus informes y también el dictamen del gobierno bonaerense", señaló. Nora Aguirrebengoa, titular del balneario "El Carmen" manifestó por su parte que "ya nos visitó una persona que vino a ofrecer sus servicios y que nos explicó que hay pararrayos activos y otros pasivos. Si bien pensamos interiorizarnos más acerca de esta cuestión. Si corresponde que los instalemos tendremos que hacerlo", afirmó.-

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