Dudas sobre el rescate de Betancourt

La fiscal general de Colombia iniciará una investigación a partir de la denuncia de un documental. La película dice que la ex candidata presidencial no fue liberada por un operativo militar sino por una traición dentro de las FARC
La fiscal general de Colombia, Viviane Morales, anunció que analizará una denuncia que indica que la liberación de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y otros detenidos en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), entre ellos tres estadounidenses, no obedeció a un rescate con inteligencia militar sino a una negociación secreta, y dijo que está dispuesta a abrir una investigación. La liberación de Betancourt, los extranjeros y once militares y policías se produjo en julio de 2008 y fue presentada por el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe (2002-2010) como una ingeniosa maniobra de engaño al grupo guerrillero.

Las primeras dudas surgieron en febrero, a partir de un cable de la organización WikiLeaks divulgado por la prensa colombiana, y crecieron de la mano de una película documental presentada el lunes en Ecuador por el periodista colombiano Gonzalo Guillén. “Estaremos mirando más a fondo estas denuncias para ver si iniciamos o no una investigación”, dijo la fiscal al referirse a las dudas planteadas sobre la llamada Operación Jaque. En Operación Jaque, una jugada no tan perfecta, Guillén asegura que la liberación de los 15 detenidos se concretó mediante una negociación conjunta de Colombia y los Estados Unidos con los guerrilleros.

Según el documental, César y Gafas –los nombres de guerra de los dos guerrilleros a cargo de vigilar a los 15– se pusieron en contacto con el gobierno y pidieron 100 millones de dólares para colaborar con la liberación. “Fue una operación financiera, no militar”, dijo Guillén cuando presentó su película. De alguna manera, las FARC avalan la hipótesis de Guillén. La guerrilla le restó mérito a la acción militar y dijo que no se trató de un rescate sino de una “traición” de los comandantes encargados de vigilar a los secuestrados (en referencia a César y Gafas).

Guillén señaló que se debe investigar dónde están César y Gafas, pues no existe la certeza de que permanezcan presos. Uribe, presidente cuando se produjo la Operación Jaque, señaló que Guillén fabricó una “infamia que ofende la inteligencia y profesionalismo de las fuerzas armadas”. Por su parte, el entonces comandante del ejército, general Freddy Padilla, aseguró que en la operación “no se pagó ni un sólo centavo”. El cable de WikiLeaks divulgado en febrero señalaba que la Embajada de los Estados Unidos en Bogotá había informado a Washington que “César entró en contacto con el gobierno de Uribe” para que le permitiera ir a Francia con su familia a cambio de colaborar en la liberación de Betancourt. <

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