Los concejales esperan que Contaduría municipal eleve un informe con una posición sobre la posibilidad de que las empresas pesqueras aporten dinero para el arreglo de calles. Está en discusión el tratamiento que se le dará a una deuda que el sector posee por una tasa ya inexistente.
El proyecto que analiza la comisión de Hacienda -que ya fue aprobado por la de Legislación- establece que las firmas del rubro pesquero ingresarán a un régimen de contribución por mejoras, aportándole dinero a la comuna para que realice obras en la zona donde están radicadas, sin ningún costo para los vecinos residenciales.
Pero en el texto también se hace alusión al tratamiento que tendría una deuda contraída por muchas de estas mismas firmas con la comuna, durante el breve período en el que se aplicó la Tasa de Inspección Veterinaria. Se calcula que este último monto de dinero ascendería a unos 40 millones de pesos.
Esta deuda se originó años atrás, cuando la Municipalidad intentó imponer el cobro de un tributo sobre el ingreso de pescado al Partido de General Pueyrredon, aplicándolo cuando la materia prima atravesaba la avenida de los Trabajadores (ex Martínez de Hoz) abandonando la jurisdicción del puerto para ser llevado a las plantas de procesamiento.
En aquel momento se instaló una fuerte controversia sobre la facultad de la Municipalidad para aplicar esta clase de tasas. Las empresas se negaron a pagarla, argumentando que la comuna no tenía derecho a imponer este tipo de tributos conocidos como "tasas de abasto", cuya vigencia también fue cuestionada por empresas de otros rubros -bebidas y alimentos- en muchos otros distritos.
De hecho en varias localidades del país los municipios debieron desistir del cobro de este tipo de tributos luego de que hubiera fallos judiciales adversos.
Por esa razón el año pasado la comuna local -como muchas otras- adhirió a una ley mediante la que aceptó derogar la controvertida tasa a cambio de ser compensada con fondos del tesoro provincial.
Pero más allá de que el tributo ya no exista y de que haya quienes consideren que la deuda es "incobrable", los concejales quieren disponer de la mayor cantidad de elementos de juicio posibles antes de tomar una decisión.
El primer elemento que los llevó a requerir nuevos informes al respecto fue un texto elaborado por la Contaduría, donde se advertía sobre la dificultad de condonar la deuda de las empresas a cambio de aceptar su aporte para que se lleven a cabo obras. Puntualmente el contador señaló que una "decisión política" de esta naturaleza debía contar con fundamentos "jurídicos, económicos y financieros".
Por esa razón la comisión de Hacienda le pidió a la Procuración municipal la elaboración de un nuevo dictamen para que se esclarecieran los alcances del convenio. Como respuesta el área legal del municipio sostuvo que "no se propone condonación alguna sino poner en vigencia por un lapso determinado un régimen de fomentos e incentivos sobre la base de beneficios fiscales similares a los que atañen a otras clases de contribuyentes".
Más adelante la Procuración propuso que este tema se resuelva con un artículo que les dé a las empresas la posibilidad de quedar exentas del pago de la contribución por mejoras si abonan antes la Tasa de Inspección Veterinaria o bien que accedan a un plan de regularización de esta deuda, con una exención del 100% de los intereses. Ahora resta que el contador emita un nuevo informe dictaminando si está de acuerdo con esta fórmula. Así, los concejales estarían en condiciones de adoptar una decisión.
Prolongada negociación
En rigor, el acuerdo para que las empresas pesqueras le aporten fondos a la comuna -si bien fue alcanzado durante la actual gestión- se planteó por primera vez durante la administración del intendente de Daniel Katz.
En aquel momento, al encontrarse con obstáculos para aplicar la Tasa de Inspección Veterinaria, el Ejecutivo consideró que era necesario que igualmente el sector pesquero hiciera algún tipo de aporte para reparar las calles de la zona fabril. Por esa razón la gestión de Katz concibió la idea de dejar sin efecto el tributo, a cambio de que las compañías de la pesca contribuyeran con dinero mediante otra vía para realizar obras. El gobierno de Gustavo Pulti, tras encontrarse con las mismas dificultades para cobrar la Tasa de Inspección, retomó la idea y a diferencia de lo que había sucedido antes, esta vez logró llevar una propuesta al Concejo.


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