La Justicia investiga si uno de los integrantes de la pareja homosexual que se casó en Ushuaia proporcionó un domicilio falso. Se trata de José María Di Bello, quien dio una dirección que figura en su DNI y en el acta de matrimonio, pero que no existe en la realidad. Desde el Gobierno sostienen que se trató de un error. El dueño de una casa vecina avaló esa versión.
El dato surgió en el marco de la investigación que lleva a cabo la Justicia a raíz de la denuncia presentada por los abogados Demetrio Martinelli y Alejandro de la Riva, y que involucra a varios funcionarios del Gobierno en relación con las actuaciones que posibilitaron el denominado primer matrimonio gay de Latinoamérica.
Según informó ayer el portal Reporte Austral, el domicilio falseado aparece tanto en el documento nacional de identidad de Di Bello, como en el acta de casamiento. Esta situación complicaría al policía que intervino en el otorgamiento del correspondiente certificado de domicilio. Se supone que antes de expedir el documento, el uniformado debió constatar en forma fehaciente que la dirección declarada existía, o al menos exigir algún servicio a nombre del solicitante.
Por su parte, fuentes gubernamentales atribuyeron lo ocurrido a un "simple error". Dijeron que ya sea en el trámite de certificación de domicilio o en el trámite ante el Registro Civil, se hizo constar la dirección Las Prímulas 595, en lugar de 593, que era el domicilio de Di Bello.
Lo cierto es que la ausencia de un domicilio real impidió también al juez de Familia Marco Meillen notificar a Di Bello sobre el fallo dictado hace dos semanas que declaró la inexistencia del matrimonio en términos civiles.
La causa penal contra los funcionarios gubernamentales investiga desde el decreto rubricado por la Gobernadora para autorizar el matrimonio homosexual (con base en un polémico dictamen jurídico de la Secretaría Legal y Técnica) hasta el procedimiento administrativo dispuesto en el Registro Civil, que habría violado los tiempos y formas habituales de cualquier casamiento.
Cuestión de números
Dos periodistas de EDFM recorrieron ayer de punta a punta la calle Las Prímulas, ubicada en el barrio Ecológico, en busca de una vivienda ubicada en el número 595, que es el domicilio declarado por Di Bello. Si bien la calle presenta varias irregularidades en su numeración, la búsqueda resultó infructuosa. La dirección no existe.
Las Prímulas se extiende desde la calle Pista de Esquí, una de las subidas principales al barrio, hasta la calle Los Pájaros, situada en una zona más alta, en dirección al barrio Las Raíces. En su intersección con Pista de Esquí, alcanza el número 500, pero no llega nunca al 595. La última vivienda posee el número 516. "Sí, hace unos días vinieron de la Policía preguntando lo mismo. Nunca encontraron esa dirección. Habría que preguntarle a gente que vive hace más tiempo en el barrio, pero yo no conozco a ningún Di Bello", explicó el propietario de la casa.
Enfrente de esa propiedad, donde podría continuar la numeración en forma ascendente, hay una plaza, y más atrás una casilla de la Municipalidad desde donde se controla que no haya más intrusamientos. Al lado de la plaza, otra vecina desconoce la dirección buscada y tampoco conoce a Di Bello.
Las Prímulas comienza a descender su numeración a medida que se la recorre desde la calle Pista de Esquí, pero al llegar al cero, empieza a una nueva numeración en forma ascendente. Algunos vecinos lo atribuyen al desorden urbano, y otros dicen que en realidad son dos calles: Las Prímulas Este y Oeste.
Lo cierto es que los números avanzan a medida que uno se traslada en el mismo sentido que antes descendían. Al llegar al 500 nuevamente, el camino hace una curva hacia la derecha y comienza una pendiente pronunciada. La última vivienda de la calle es la ubicada en el número 593, y un cartel alerta que allí vive la familia Bauduco. "Di Bello no conozco a ninguno. Es la segunda vez que me lo preguntan en menos de una semana. Esta es la última casa de la calle porque la siguiente ya da sobre la calle Los pájaros", advierte amablemente una señora mayor que sale del interior de la casa.
De la mano contraria hay una enorme cisterna de agua. El resto son terrenos baldíos o inhabitables debido a la pendiente pronunciada. "Hace cinco años que vivo en la zona y nunca escuché hablar de alguien llamado Di Bello. No debe ser por acá", afirmó Laura, otra vecina que bajaba ocasionalmente por el lugar.
Un vecino avaló la "teoría del error"
"Di Bello fijó domicilio en mi casa"
El dueño de la casa ubicada en la calle Las Prímulas 593 confirmó ayer a EDFM que José María Di Bello –integrante de la pareja gay que se casó en Ushuaia– fijó domicilio en su vivienda, y atribuyó a un error de la Policía o del Registro Civil que se haya hecho constar en distintos documentos la dirección de Las Prímulas 595, que en verdad no existe.
Eduardo Bauducco explicó que conoce a Di Bello desde un seminario sobre prevención del Sida realizado en Buenos Aires, y que cuando se planteó la posibilidad del matrimonio, no tuvo inconvenientes en facilitarle su casa para que estableciera domicilio.
No obstante, Bauducco aclaró que Di Bello y su pareja no vivieron efectivamente en esa casa porque vinieron a la ciudad de luna de miel y se alojaron en un hotel. En relación al trámite de cambio de domicilio, Bauducco contó que en la Policía, a Di Bello le solicitaron la boleta de un servicio a nombre del dueño de casa, y no a su propio nombre.
Después, en algún punto de la tramitación, alguien consignó por error el domicilio equivocado, lo que hizo pensar que no existía porque la Policía no pudo hallarlo, detalló el hombre. "Yo me ofrecí a la abogada de esta pareja para que si es necesario me llamen a declarar y así explico lo ocurrido. No tengo ningún problema en hacerlo", agregó.
Bauducco también mencionó que en el mismo domicilio vive una mujer mayor que no estaba muy al tanto de esta situación, lo que también puede haber desorientado a los policías que buscaron la vivienda.
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