Dudas en Colombia con la liberación de 2 rehenes

Debió ser el domingo. Pero las FARC pidieron más tiempo para efectuar la entrega.
Familiares del mayor de la Policía colombiana Guillermo Solórzano y del cabo del Ejército Salin Antonio Sanmiguel, secuestrados hace 4 y 3 años respectivamente por la guerrilla de las FARC, ahondaron sus horas de incertidumbre y angustiosa espera luego de la suspensión de la operación de liberación de sus familiares como habían prometido los rebeldes. El hecho que sorprendió al gobierno, al comité internacional de la Cruz Roja y al gobierno de Brasil que colabora con la logística de la liberación.

Después de liberar durante el fin de semana a cuatro de los seis rehenes que en diciembre prometió entregar, la comisión humanitaria regresó el domingo sin Solórzano ni Sanmiguel. Según dijo el delegado del gobierno para las liberaciones, Eduardo Pizarro, los rebeldes entregaron unas coordenadas diferentes al sitio donde entregarían a los rehenes y los helicópteros brasileños que fueron en su búsqueda tuvieron que regresar sin su objetivo. “Las FARC entregaron unas coordenadas en Tolima y resulta que los secuestrados no están en Tolima sino en el Cauca. Es una conducta molesta y extraña”, señaló Pizarro.

Para ahondar la incertidumbre, el delegado de la Cruz Roja Internacional, Christophe Beney, dijo ayer a la radio Caracol que a pesar del incumplimiento rebelde, el gobierno autorizaba la prórroga del tiempo estipulado para las liberaciones, lo que implica una desmilitarización de la región donde se producirían las liberaciones. Pero el gobierno lo desmintió y el propio presidente Juan Manuel Santos reiteró la suspensión de las liberaciones “hasta tanto no estemos seguros de que la liberación pueda llevarse a cabo”, según dijo, al finalizar la tarde de ayer.

Solórzano y Sanmiguel deberían haber sido liberados el domingo en la tarde, pero cuando el helicóptero de la Fuerza Aérea Brasileña –con bandera de la Cruz Roja– aterrizó durante tres ocasiones en varios puntos de la provincia de Tolima, varios rebeldes que se encontraban allí, les entregaron las coordenadas de nuevos lugares y les pidieron que tramitaran un nuevo plazo de 36 horas sin presencia de tropas oficiales, para llegar hasta los rehenes. El gobierno asumió el hecho como una estrategia rebelde que buscaba aprovechar las 36 horas de suspensión de operaciones militares para que pudiera salir de la región el máximo líder rebelde Alfonso Cano.

El mayor Solórzano fue secuestrado en junio de 2007 en el municipio de Miranda, Cauca. En el momento de su secuestro era capitán y comandante de Policía de Florida, Valle. El cabo Salín Antonio Sanmiguel Valderrama fue secuestrado el 23 de mayo del 2008, en zona rural de Tolima.

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