Contrató a un equipo de ex espías de la CIA y a expertos en imagen
Los nuevos asesores del ex jefe del FMI tendrán un trabajo muy complicado por delante y es probable que deban usar diferentes enfoques para ocuparse de los problemas legales en Estados Unidos y al mismo tiempo intentar salvar su reputación en su país (Francia) y en el resto del mundo.
Tal vez sea por eso que Strauss-Kahn ha reunido un equipo tan diverso de especialistas en control de daño. Los expertos consultados o contratados hasta el momento incluyen a ex agentes de la CIA, experimentados investigadores criminalistas de Nueva York y algunos de los relacionistas públicos mejor conectados del mundo francoparlante.
El caso de Strauss-Kahn, que está bajo arresto domiciliario en Nueva York, no llegará a la Corte hasta dentro de varios meses. Un allegado al entorno de Strauss-Kahn, que pidió preservar su anonimato, dijo que sólo ahora que el ex jefe del FMI y su esposa, Anne Sinclair, se han instalado en una casa de dos plantas en el barrio de Tribeca, la pareja y sus abogados están en condiciones de comenzar a planear la estrategia de la defensa.
Al frente del equipo legal está Benjamin Brafman, un destacado abogado penalista de Nueva York, conocido por sus agresivos alegatos.
En Washington, el equipo está a punto de contratar a TD International, una firma de asesoramiento estratégico, dirigida e integrada por un buen número de ex funcionarios de operaciones de la CIA y ex diplomáticos norteamericanos.
En Nueva York, el equipo ha contratado a Guidepost Solutions, una empresa de detectives privados con experiencia en casos criminales.
En París, Strauss-Kahn ha buscado consejo de algunos de sus asesores personales de larga data que trabajan para Euro RSCG, una de las organizaciones de relaciones públicas con mejores conexiones de Francia.
Lo que no queda claro es qué espera conseguir exactamente el equipo de defensa de Strauss-Kahn de todas esas empresas. No se tienen precisiones, por ejemplo, acerca de la función que tendría TD International en la defensa de Strauss-Kahn, pero se cree que se podría tratar de "pensar estratégicamente" el modo de ayudar al político francés a reconstruir su imagen internacional.
El segundo grupo que tendrá un papel central es la empresa de investigación privada Guidepost Solutions, cuyo presidente es Bart Schwartz, ex jefe de la división penal de la oficina del fiscal general de Estados Unidos en Manhattan. El vicepresidente de la compañía es Joseph Rosetti, un ex alto ejecutivo de Kroll Associates, consultora de seguridad global. Una de sus principales líneas de negocio es conducir "investigaciones fácticas".
En un caso como éste, comentó la misma fuente, los abogados defensores "necesitarán saber cuáles son los hechos" y Guidepost puede ayudar a dilucidarlos.
En Francia, Strauss-Kahn ha trabajado íntimamente con cuatro personas que son actuales o ex ejecutivos de la firma de relaciones públicas Euro RSCG, con base de operaciones en París. Stéphane Fouks, Anne Hommel, Gilles Finchelstein y Ramzi Khiroun empezaron a trabajar en estrecha colaboración con Strauss-Kahn después de su renuncia como ministro de Finanzas de Francia, en noviembre de 1999. Los medios franceses suelen referirse a ellos como "los cuatro mosqueteros".
Después del arresto de Strauss-Kahn, Anne Hommel distribuyó una declaración de Anne Sinclair en el que la esposa manifestaba el apoyo a su marido. Según el Journal du Dimanche, Hommel viajó a Nueva York con Sinclair cuando se conoció la noticia del arresto.
Tal vez el más pintoresco y controvertido de los "cuatro mosqueteros" sea Ramzi Khiroun, actual vocero y director de relaciones institucionales de Lagardère, una de las empresas más grandes de Francia, cuyo holding mediático incluye la revista Paris Match y Journal du Dimanche.
Cobertura especial
A principios de la semana pasada, Paris Match dedicó 10 páginas a una cobertura especial del caso, con fotos de un Strauss-Kahn sonriente con su esposa Sinclair, con su hija, con su madre y los otros hijos. Allí se compara a Sinclair en su "dignidad mellada" con Marianne, emblema nacional de Francia.
"Después de cinco días en el infierno, Anne Sinclair finalmente logró reunirse con su marido. Ella es la otra víctima del crimen de violación del que se acusa a Dominique Strauss-Kahn", señala la revista.
El cuarto "mosquetero" es Gilles Finchelstein, un intelectual que preside la Fundación Jean Jaurès, un centro de estudios íntimamente ligado con el Partido Socialista.
La fuente cercana al entorno de Strauss-Kahn dijo que, aunque Euro RSCG no se involucre formalmente con el equipo, sus cuatro integrantes han sido consultados individualmente detrás de escena.
La fiscalía estimó en la corte que Strauss-Kahn podría llegar a pagar 200.000 dólares por mes a la empresa de seguridad que custodia su casa las 24 horas del día. Los honorarios de los abogados e investigadores ascenderían a varios millones más.
En una carta enviada a los fiscales, los abogados defensores aseguraron que ya cuentan con información que podría "dañar gravemente" la credibilidad de la acusadora, pero una fuente familiarizada con la defensa reveló que no les estaba resultando fácil recabar datos sobre la mujer. Según los expertos, indagar en la vida de las víctimas es una práctica común en estos casos. Pero Bradley Simon, quien trabajó como fiscal federal antes de dedicarse a la actividad privada, advirtió que un ataque frontal contra la acusadora es una bomba que podría explotar en las manos de la defensa de Strauss-Kahn.
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