Dramático llamado de Papandreu a un pacto

Anunció que convocará a un plebiscito sobre las reformas; pidió colaboración de todos los partidos
PARIS (De una enviada especial).- El primer ministro griego, Giorgios Papandreu, pidió ayer un "acuerdo nacional" de todos los partidos políticos de Grecia para hacer frente a la crisis que atraviesa el país y prometió someter a referéndum la serie de reformas institucionales incluidas en el segundo plan de austeridad.

El jefe del gobierno socialista lanzó ese llamado al iniciarse los debates parlamentarios que deberán concluir con un voto de confianza al nuevo gabinete, nombrado el viernes, a fin de obtener el consenso político necesario para aplicar nuevas y rigurosas medidas de austeridad exigidas por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Después de calificar los déficits y la deuda griega de "problema nacional", Papandreu indicó que comprendía las protestas que se producen en respuesta a los "sacrificios" exigidos y se comprometió a organizar una consulta popular en septiembre para hacer avanzar "las grandes reformas".

Ese plebiscito debería girar en torno de las reformas institucionales. Entre ellas, el número de diputados, la financiación de los partidos políticos o el sistema electoral.

"La elaboración de una nueva Constitución figura entre nuestras prioridades", explicó el primer ministro.

La oposición griega volvió ayer a negarse a participar en un "acuerdo nacional" sobre la política de rigor. Para los conservadores, la solución reside en la convocatoria de elecciones anticipadas. Mientras tanto, en las calles continúa la movilización popular (ver aparte). Tras la huelga de 24 horas del miércoles pasado, el sindicato de empleados privados (GSEE) llamó ayer a un nuevo paro de 48 horas a fin de mes, cuando el Parlamento vote el nuevo plan de rigor.

A fin de obtener más ayuda financiera de los acreedores privados, la UE y el FMI, ese nuevo plan de austeridad plurianual prevé 40.564 millones de dólares de ahorro hasta 2015. Esas medidas se sumarán a un primer plan draconiano impuesto el año pasado a cambio de un plan de rescate de 157.000 millones de dólares otorgados en mayo de 2010 por la UE y el FMI.

Reunión en Luxemburgo

El debate sobre el voto de confianza en el Parlamento griego coincide con una reunión de ministros de Finanzas de la eurozona que comenzó anoche y terminará hoy en Luxemburgo.

El Ecofin debe desbloquear 17.000 millones de dólares correspondientes a la quinta cuota del primer plan de rescate de 2010. Ese dinero debe permitirle a Atenas saldar los compromisos previstos para julio y mantener la cabeza fuera del agua hasta septiembre.

Los 17 países de la zona euro también comenzaron a estudiar en Luxemburgo un nuevo plan de ayuda a largo plazo, que permitirá tranquilizar a los mercados, que siguen apostando a la bancarrota griega.

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