Incrementos del 50% -en promedio- en insumos y medicamentos sanatoriales y contratos que limitan las posibilidades de aumentar el valor de las prestaciones médicas configuran para las clínicas y sanatorios privados de la provincia un panorama crítico en el inicio del año.
Limitados por contratos que fijan el valor de las prestaciones, las clínicas y sanatorios del Chaco no están habilitadas a aumentar el costo de sus prestaciones, pese a los permanentes incrementos en medicamentos e insumos que utilizan para funcionar.
“Tenemos una situación difícil porque las prestaciones están reguladas por contratos”, explicó Frangioli a NORTE. Se refirió así a los acuerdos que establecen valores para los servicios médicos y que se rubrican entre la Asociación de Clínicas y Sanatorios del Chaco (Aclysa), la Federación Médica y las obras sociales. Allí quedan establecidos los aumentos anuales, pero generalmente se hacen a año vencido. “Sobre fines de 2013 acordamos valores que medían el costo del crecimiento en insumos y sueldos de ese año”, reveló el dirigente médico.
Para dimensionar el impacto real de los recientes aumentos en los elementos indispensables para el funcionamiento de las unidades médicas, Frangioli precisó que ese reacomodamiento de precios llega a impactar en el 40% de la facturación de un sanatorio, y si se agregara el incremento salarial del personal alcanzaría al 60%.
En su diagnóstico de la situación, el presidente de Aclysa advirtió un “crecimiento del costo de medicamentos e insumos fuera de contexto”. Así dijo que, en promedio, medicamentos sanatoriales, que se compran por grandes cantidades, e insumos registran a la fecha subas promedio del 50%. Los que más aumentaron son los antibióticos y analgésicos, también la solución fisiológica, los guantes de látex y otros productos de este material, y las sondas.
Más allá de los aumentos efectivos, no son muchas las veces que los sanatorios logran que sus proveedores fijen un precio para los medicamentos e insumos que compran. “Lo más habitual es que el proveedor nos mande pero sin precios”, reconoció Frangioli, aunque valoró que son las relaciones comerciales de confianza de largo tiempo que las clínicas mantienen con proveedores y droguerías las que, en definitiva, hacen posible no generar desabastecimiento de insumos indispensables para las prestaciones médicas.
Armando Frangioli, de la Asociación de Clínicas y Sanatorios del Chaco, planteó las serias dificultades que configura el actual escenario económico con aumentos en medicamentos e insumos sanatoriales, y encarecimiento del crédito.
“Estamos observando un techo para facturar, establecido por una convención de precios y un piso de costos de cada sanatorio que creció desmedidamente”, contrastó el titular de Aclysa.
Obras sociales paralizadas
Tras destacar el diálogo permanente con las obras sociales, Frangioli advirtió la sorpresa de muchas ante el desmedido incremento en el valor de los medicamentos que compra cada prepaga en forma individual. “Muchas están paralizadas porque tienen limitaciones por las convenciones colectivas de trabajo”, trazó.
El panorama de incertidumbre termina por configurarse con peores perspectivas, ya que todas las prestaciones facturadas en enero se cobran recién desde marzo en adelante. “Estamos preocupados por esta situación; algo que también vivimos en 1996, cuando Pami dejó de pagar durante varios meses, igual a lo que pasó en 2001. Entonces, parece una película de terror”, definió el titular de Aclysa, y agregó en este sentido: “Esperemos que nos haya servido lo que vivimos en esa época para no repetirlo”.
El peso del Insssep
En un contexto de diálogo permanente entre sanatorios y obras sociales, el Insssep aparece en el horizonte como la de mayor importancia, ya que por mes registra entre 3600 y 4000 internaciones en el sistema sanitario privado. De ahí también la complejidad de sostener los actuales valores acordados y la necesidad de ajustarlos al ritmo del crecimiento en los costos.
Además, Frangioli planteó otro elemento condicionante del actual escenario económico: el aumento tasa interés para préstamos, aplicado por las entidades bancarias con las que tradicionalmente operan los sanatorios chaqueños. Esa circunstancia les plantea, entonces, otra dificultad para seguir funcionando. “Todas las conquistas de ajustes en contratos de noviembre y diciembre desaparecieron del escenario”, resaltó.
Por último, el directivo dijo que durante esta jornada se desarrollará en Sáenz Peña una reunión con todos los afiliados de Aclysa del interior provincia para analizar precisamente esta situación de “angustia económica” de los sanatorios.
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