Fue durante la madrugada y algunas tuvieron que ser evacuadas durante varias horas.
Parecía una película. Los bomberos, con las botas llenas de barro, sacaron a los más pequeños para que no se mojaran. Los camiones llevaron al lugar ripio y tierra para tratar de frenar el paso del agua. Mientras que la gente, de manera desesperada, hizo canaletas para desviar la corriente. De esta forma, los hombres, las mujeres y algunos niños trabajaron hasta avanzada la tarde de ayer para salvar lo poco que les quedaba dentro de las humildes viviendas.
‘Tuvimos que dejar la casa para poder ayudar a sacar el agua‘, dijo Verónica Romero y contó que sus tres hijos se dieron cuenta de la situación ayer en la mañana cuando se despertaron en la casa de una vecina que no había sido afectada por la inundación. Es que sólo 38 de los 170 ranchitos, fueron víctimas del avance del agua. Y gracias a esto, los inundados se quedaron en la casas de sus vecinos. Verónica dijo que no quieren dejar sus casas. Mientras que Noelia, la más afectada, dijo que lo único que le quedaba esperar era que el agua se secara para tirar abajo el comedor de su rancho, porque las paredes se quebraron por la humedad.
Desde la Municipalidad de Rivadavia, dijeron que la inundación se produjo tras el desborde del canal de desagüe perteneciente a OSSE, que estaba tapado con ramas y basuras, producto del viento Zonda que sopló en la semana. Por esto, trabajaron en la zona 4 retroexcavadoras y más de 7 camiones de las comunas rawsina y rivadaviense. A la vez explicaron que estas familias tienen destinadas casas de un barrio que será entregado este año.
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