El Hospital de Alta Complejidad Presidente Juan Domingo Perón vuelve a ocupar el centro de atención en cuanto a la medicina aplicada en beneficio de la salud de las personas y al mismo tiempo, es otra vez grata novedad en lo que respecta al acto solidario de donar órganos, que en este caso, se trató de donantes vivos.
En los últimos días, el HAC protagonizó en sus quirófanos, trasplantes de órganos entre personas vivas, quienes luego de la breve como exitosa operación quirúrgica, coincidieron en poner en relieve lo que para ellos constituye una nueva etapa en la vida familiar, ya que se trató de donación entre miembros de una misma familia, con vínculos de consanguinidad.
Desde la institución de la salud se alude tanto al modo en que se llevó adelante la operación quirúrgica, como el relato de la experiencia vivida por parte de los donantes como receptores.
Se explicó que el donante vivo relacionado es una modalidad a partir de la cual un familiar directo, puede brindarle al paciente en espera el tan ansiado riñón, aunque también agrega a personas no consanguíneas siempre y cuando se arbitren las medidas jurídicas necesarias.
Las intervenciones fueron realizadas por cirugía laparoscopia, que es una técnica mínimamente invasiva lo cual propicia la reducción de los plazos de recuperación, reduce el dolor postoperatorio y favorece una incorporación más rápida a una vida activa.
En torno a los testimonios de los protagonistas, Cristóbal Pino quien le donó un riñón a su hermano, contó que “somos 12 hermanos y el único que no tenía problemas de salud era yo. Como lo observé muy mal de salud a mi hermano decidí que le donaría un riñón. Primero fui con mucho miedo ya que yo nunca tuve ninguna clase de operación, nunca estuve en un hospital y entonces hable con los profesionales que realizarían la intervención y me saque todas las dudas. Preguntaba todo lo bueno y lo malo y si continuaría con mi vida normal como trabajar y jugar al fútbol, por ejemplo”, destacó.
“Mi hermano se dializó durante más de un año y medio, todos los días. El ya estaba mal y nos dijeron que hay una posibilidad para que continúe su vida normal que era donándole un riñón. La verdad, la donación de órganos es muy bueno, porque estás dando vida a otra persona y estaría bueno que la gente done. Yo anteriormente ya era donante voluntario de sangre”, recalcó Cristóbal.
Luego puntualizó que “en el HAC fue muy buena la atención, creo que ingresé al quirófano y cuando salí ya estaba bien. Me dieron el alta al día siguiente de la intervención. Mi hermano también ya se encuentra en su casa y no se dializa más”, exteriorizó, repleto de satisfacción
En tanto que Silvana, quien donó un riñón a su madre, comentó que “mi mamá se dializaba tres veces por semana. El estilo de vida que llevaba no era lindo. Esos días que se dializaba salía muy cansada, no podía viajar y estaba limitada a muchas cosas. Yo observaba todo eso y por eso es que me decidí a mi donarle un riñón”, expresó al fundamentar su decisión.
“Ella se dializaba desde hace cuatro años y estaba en la lista de espera de órganos, pero no aparecía nadie, así que después surgió la idea de que yo podía ser donante y ahí fue que nos empezamos hacer los estudios y a los pocos días que terminamos de realizarnos dichos estudios ya nos estaban llamando para que nos internemos. Soy súper miedosa porque nunca estuve internada soy muy sana pero cuando es para un familiar o alguien tan querido uno no piensa en esas cosas y se entrega sin pensar en nada”, reflexionó.
Acotó Silvana que “al comienzo me costó un año convencerla a mi mamá, porque ella me aconsejaba esperar un donante. Es difícil para una madre exponer a su hija a una operación o muchas otras cosas y entonces rechazaba la idea. Pero como ya pasaba el tiempo y no había donantes acepto que la donante sea yo y ahí nos empezamos hacer los estudios y termino todo en el trasplante”, remarcó.
Coincidió con Cristóbal al apuntar que “en el hospital el trato fue muy bueno. Siempre estuvimos acompañadas por todos los profesionales quienes nos explicaron cómo iba ser la operación, siempre nos transmitieron seguridad y confianza que eso es importante”.
Por último, a modo de reflexión, Silvana recomendó que “quiero decir a las personas que se animen, no hay que ser miedosos. Hay que entregarse a la ciencia de la medicina. No sentís ningún dolor y uno sale perfecto, caminando. Son pequeños puntos que uno tiene en zona abdominal, no es una cicatriz grande y que se animen a donar porque es ayudar a otra persona es cambiarle totalmente la vida”, reveló muy satisfecha.
Por su parte el administrador general del HAC, doctor Edgar Abel Crocci, comentó que recientemente se llevaron a cabo dos nuevos trasplantes renales, sumando así un total de 151 intervenciones desde el año 2007. Informó que estas acciones quirúrgicas se desarrollaron con éxito y destacó que los pacientes evolucionan favorablemente. Al mismo tiempo, Crocci afirmó que el engrosamiento de la cantidad de trasplantes tiene la misma proporción que el prestigio con la que cuenta la institución a su cargo, como también la satisfacción de personas beneficiadas en su salud con el acompañamiento del hospital, que cobra dimensiones extras al tratarse de uno de carácter público.
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