El actual presidente obtuvo la reelección con el 53% de los votos. Dijo que convocará a su rival.
El radicalismo no se sometía a una interna desde 2002, según afirmaron desde ambos sectores, debido a los acuerdos de unidad que prevalecieron en ese lapso. De hecho, Dominguez llegó a la presidencia en 2012 a través de una lista de consenso con los diferentes sectores partidarios. Por eso, esta elección resultó clave en su intención de revalidar su gestión. Además, el comicio estuvo cargado de polémica y fuertes cruces debido a que durante la etapa de presentación de listas, la Junta Electoral partidaria le dio de baja a la fórmula que lideró el titular de la UCR, lo que derivó en que sus apoderados tuvieran que recurrir a la Justicia Electoral para poder participar. En el medio, Antonio Falcón, del sector de Dominguez, aseguró que la titular de la Junta, Nélida Roldán, actuó para dejarlos afuera porque respondía a Miranda. La mujer rechazó tal acusación y dijo que se trataba de chicanas políticas. Lo cierto es que Miguel Gálvez, titular del Juzgado Federal con competencia Electoral, habilitó la lista, aunque ambos sectores luego sellaron la paz y acordaron medirse en las urnas. Inclusive, el presidente reelecto dijo que convocará a su rival para trabajar juntos para seguir poniendo de pie al partido. Además, ratificó la participación en el Frente UNEN (ver recuadro) y dijo que, de acuerdo a su postura, no compartiría el espacio con el macrismo.
El padrón del radicalismo roza los 23 mil afiliados, pero ayer fueron a votar cerca de 3 mil, según las estimaciones. Dominguez calificó la victoria como un “éxito rotundo”, ya que destacó que ganó en 12 de los 18 departamentos. Su victoria se concentró en Chimbas, Santa Lucía, Rivadavia, Albardón, Pocito, Sarmiento, 25 de Mayo y Caucete. Además, como se esperaba, triunfó en Zonda, Ullum, Valle Fértil e Iglesia, distritos en los que hubo listas de unidad para las presidencias de los comités departamentales y que lo respaldaron.
Miranda se consagró en el resto, entre los que sobresalen Capital y Rawson (por ser los que tienen mayor cantidad de afiliados) y 9 de Julio (un histórico bastión radical de la familia Uzair). Por esa razón, calificó la interna como positiva (ver nota de página 3). Aunque aún resta el escrutinio definitivo, Dominguez aseguró que tiene la mayoría en la Convención, un órgano clave que, entre otras funciones, aprueba las alianzas electorales con otros partidos y elige las autoridades de la Junta Electoral, el organismo que le provocó dolores de cabeza al oficialismo en este comicio.

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