Luego de la escultura de Olmedo y Portales como Borges y Alvarez, llegaron Sandro, Don Mateo y Tato Bores a la avenida Corrientes. En Villa Urquiza, quedó inmortalizado el Flaco Spinetta. El próximo será "Minguito".
Los primeros fueron Alberto Olmedo y Javier Portales, "copiados" en sus papeles como Borges y Alvarez. La estatua tuvo tan buena recepción entre los turistas locales y visitantes que el Gobierno porteño decidió ampliar el homenaje a los artistas más populares del país que dejaron su huella en el imaginario argentino.
Al humor de Olmedo, se sumaron las historias de Don Mateo en su peluquería, los monólogos de Tato Bores, el romanticismo de Sandro y la poesía de Luis Alberto Spinetta. La mayor parte se ubica en pocas cuadras en la avenida Corrientes. El último en sumarse al "hall de la fama" porteño fue Tato Bores, vestido de smoking, su peluca, anteojos, sosteniendo el clásico teléfono. La flamante escultura está en Corrientes al 1300 y recuerda al genial humorista que realizaba sus críticas políticas con ironía y sarcasmo.
Sandro, ídolo de la platea femenina, autor de temas como "Rosa, Rosa" o "Tengo", recibe a grandes y chicos en la puerta del Gran Rex. Más allá, Porcel, caracterizado como Don Mateo, ofrece su silla de peluquero y afila las tijeras y la lengua para relatar más de una anécdota. A mitad de año, la Comuna 12 homenajeó al creador de los grupos musicales Almendra y Pescado Rabioso. Luis Alberto Spinetta está parado en Triunvirato y Roosvelt, a metros de donde vivió toda su vida.
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