Una profesora de lengua y literatura de la escuela secundaria del Normal Nº 1 sorprendió a todos con un discurso inesperado en el acto oficial de inicio del ciclo lectivo realizado ayer en ese mismo colegio. Después de que habló la ministra de Educación de Santa Fe, Elida Rasino, la docente Marcela D’Ottavio irrumpió en el escenario y mirando a la funcionaria e incluso al gobernador Hermes Binner les recriminó haber "desmantelado" el llamado Proyecto 13, una iniciativa pedagógica destinada a los adolescentes.
Luego Binner, al hacer uso de la palabra, respondió a la crítica: "Nosotros igualamos para arriba en materia educativa". Por su parte, Rasino también pareció dirigirse a la profesora: "No tenemos registrado haber perjudicado a ningún docente". De inmediato, la ministra hizo referencia a un "pequeño grupo que hace mucho daño a la educación".
En paralelo. El Proyecto 13 se originó a nivel nacional como una manera de tender a la concentración de horas cátedra y convertirlas en cargos. Eso permitía que el profesor, además de enseñar su materia frente a los alumnos, desarrollara en la misma escuela otras actividades paralelas como asesorar pedagógicamente, ofrecer clases de apoyo a los alumnos, dictar espacios de aprendizajes no contemplados en la currícula general, llevar adelante proyectos y también oficiar de tutor de los alumnos, por citar algunos ejemplos. En total 11 escuelas provinciales desarrollaban este proyecto y en Rosario eran tres. Una de ellas, el Normal Nº 1. Sin embargo, el Ministerio de Educación provincial eliminó el proyecto el año pasado.
Aguafiestas. D’Ottavio contó que tomó la decisión de hablar cuando se enteró de que se había elegido su escuela para inaugurar el ciclo. “Lo viví como una provocación. No dudé y me subí al escenario. Me quedo bien tranquila con lo que hice porque no le falté el respeto a nadie. La idea era aguarles la fiesta”.
Doble fila
Tal como se había prometido, inspectores de Tránsito municipal se apostaron ayer en las puertas de algunos colegios, en especial sobre Pellegrini, San Juan, Alvear y Mendoza, en el centro de la ciudad. La idea fue evitar que los padres de los estudiantes detuvieran sus autos en doble fila. Desde la repartición confirmaron que ayer no se labraron actas de infracción porque los conductores atendieron las advertencias.

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