Un grupo de 12 ex internos del neuropsiquiátrico provincial Alejandro Korn, de Melchor Romero, se fueron de vacaciones por primera vez a Córdoba, acompañados por un grupo de profesionales. La experiencia forma parte del proceso de externación. Les fue tan bien, que ya planifican el viaje del año que viene.
Como parte de la conquista de ese derecho, un equipo de operadores del hospital psiquiátrico Alejandro Korn organizó un viaje de vacaciones con 12 pacientes que se encuentran en ese proceso, la mayoría sin familia y con décadas de encierro a cuestas.
“Si bien el ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires financió los pasajes y la estadía en un hotel, ellos fueron muy activos en la organización del viaje, la elección del destino y del tipo de vacaciones que querían tener”, contó Collia. El grupo de ex pacientes junto con un médico, una psiquiatra, un psicólogo y un trabajador social (sus acompañantes), hicieron varias asambleas antes de partir para decidir todos los detalles en conjunto.
CONOCER LAS SIERRAS
La primera reunión se hizo en el Centro de Día Franco Bassaglia, un espacio que funciona en La Plata, fuera del hospital, para propiciar la externación. La mayoría de los que decidieron viajar contaron que no conocían las sierras y que les daba curiosidad, que ese sería el destino este verano. Algunos tenían miedo de no hallarse, de perderse, de sufrir alguna crisis. Pero la conversación con los profesionales y el entusiasmo de varios contagió a los demás y, finalmente, todos se subieron al micro el miércoles 5 de marzo, expectantes.
Los 12 ex pacientes tienen entre 30 y 55 años, diez son varones y dos, mujeres. “Ellos ya no están internados, viven en casas de convivencia, pensiones y, los menos, con algún familiar", contó la psiquiatra que los acompañó, Patricia Pauluc.
Después de 12 horas de viaje, llegaron a Embalse de Río Tercero donde se hospedaron. Con el correr de los días visitaron La Cumbrecita, Villa General Belgrano, Santa Rosa de Calamuchita y el Dique Los Molinos.
Juan, uno de los 12 ex pacientes, quedó tan impresionado con la belleza de La Cumbrecita que decidió llevar recuerdos para todos sus amigos y familiares. Tanto se entusiasmó que gastó demás.
“El caso nos sirvió para hablar del manejo del dinero, algo que les cuesta porque, por un lado no tienen mucho y, por otro, porque necesitan aprender a evaluar y planificar sus gastos”, contó Pauluc, a quien le parece que “cada situación de esta aventura enfrenta a los pacientes con situaciones novedosas, motivadoras y desafiantes, que los ayudan a pensar y a reaprender habilidades sociales”.
Los pacientes, que conviven con diferentes padecimientos mentales, se mantienen con subsidios, jubilaciones o pensiones por discapacidad. Pero además, desde hace un tiempo, organizan una feria americana en el Centro de Día Franco Bassaglia que fue un éxito en el barrio, y les permitió sumar algunos ahorros a la estadía cordobesa.
“¡Esto es vida!”, dijo Martha cuando llegaron a Villa General Belgrano. Es que hacer un sendero en alto, sentir la frescura del agua del río en los pies, retozar sobre las piedras gigantes bajo el sol cordobés les gustó tanto que hasta les cambió la expresión del rostro. Se los veía alegres y relajados. “Tanto es así que ayer, cuando llegaron, ya empezaron a hablar de irse solos, sin nosotros”, comentó la psiquiatra. “Esperemos que pronto lo puedan hacer, porque de eso se trata este proceso, de que recuperan la autonomía y la capacidad de convivir como uno más en este mundo”.

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