Doble discurso de Guillermo Posadas en la VI Conferencia Nacional de Jueces

Doble discurso de Guillermo Posadas en la VI Conferencia Nacional de Jueces

El presidente de la Corte de Justicia de Salta se refirió a una asignatura pendiente

La disertación, según la oficina de prensa que lo promociona, se realizó ayer a la 16 en el Salón Atlántico del Gran Hotel Provincial de Mar del Plata, lugar elegido para la celebración de la VI Conferencia Nacional de Jueces, organización de la cual el Presidente de la Corte de Justicia de Salta, Guillermo Posadas, es vicepresidente.

Este año la convocatoria se realizó bajo el lema "Fortalecimiento de la independencia del Poder Judicial", y en la apertura, el Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación,Ricardo Lorenzetti, se refirió a varios temas de trascendencia nacional, como la despenalización de drogas y el nuevo Código Civil y Comercial.

En este contexto de alta gama jurídica, Posadas dirigió un debate destinado a repensar la función de juez frente a la Sociedad, en especial a las obligaciones que pesan sobre el magistrado, cualquier sea el fuero en el que se desempeñan y el caso que llegue a sus manos.

Hasta anoche, ningún medio especializado en noticias judiciales repicó nada de lo que dijo el juez salteño, de quien en realidad tampoco se espera mucho, pues el presidente de la Corte de Justicia salteña poco puede decir respecto a las obligaciones de un juez, especialmente desde la práctica.

Uno de los mayores reproches que Guillermo Posadas lleva a cuestas gira en torno a la ausencia de medidas concretas en pro de la sociedad. Como botón de muestra, basta con echar una mirada a las constantes manifestaciones del grupo de Padres y Familiares contra la Impunidad, quienes todos los viernes recorren la plaza principal de Salta en reclamo por el retardo judicial en esclarecer los crímenes de sus seres queridos o en llevar a juicios a los acusados.

Guillermo Posadas no ha podido echarle una mano concreta a estos cientos de salteños que esperan y esperan justicia, la misma cuyo curso está en las manos del presidente de la Corte, quien es muy probable debe haberse referido en su discurso a muchas recetas, ya que de la experiencia no tiene prácticamente nada qué decir.

Una de las mayores virtudes, y la única capaz, de Posadas, es la habilidad que ha sabido demostrar al momento de "negociar” y "renegociar” su permanencia al frente de la Corte, puesto que le permite, como en este caso, pasear por los mejores destinos turísticos del país y hospedarse en los mejores hoteles. Todo pagado con el dinero que contribuyen los ciudadanos salteños, claro.

Por quince años, tiempo que lleva al frente de la Corte, Posadas no ha podido generar políticas concretas que hayan servido de ayuda a los salteños. Por el contrario, lo que era fácil se ha hecho más difícil en materia de gestión judicial.

Si no basta con recordar que el tribunal que preside lleva más de dos años sin poder dictar un fallo de fondo en materia de desmontes, un problema acuciante para la sociedad.

La excesiva demora en los juicios es otro de los asuntos pendientes de Posadas, quien no ha tenido la capacidad de infundir la celeridad que requiere esta etapa en el proceso penal, pues el Poder Judicial deSalta se destaca por tener en sus archivos miles de causas que llegan a la prescripción, y por ende a la impunidad, porque los tribunales no pudieron llevar los casos a juicio.

Sobre este tema solo basta con mencionar la causa penal por fraude seguida contra los intendentes del Valle de Lerma, expedientes que se siguen acumulando en distintas instancias por más de tres décadas, sin que hasta la fecha se haya podido si quiera fijar una fecha de juicio.

Las vinculaciones políticas, en cambio, han sido y son prioritarias para Posadas, un juez que hizo de la funcionalidad su mejor virtud, en especial a la hora de favorecer al ex gobernador, Juan Carlos Romero, a quien le debe la posibilidad de haber llegado al pináculo de la justicia salteña. 

Lorenzetti marcó el rumbo

 

Ayer por la mañana, Ricardo Lorenzetti prácticamente marcó el rumbo de la Conferencia al sostener una serie de premisas fundamentales en materia de justicia.  "Es necesario crear un ámbito para ocuparnos de la seguridad, crear políticas públicas concretas que beneficien a la población. Lo que el pueblo espera, es que las instituciones lo protejan. Los jueces debemos trabajar para que los delitos no se repitan”, dijo a sala llena.

Estas palabras deben haber rebotado de un lado a otro en la mente de Posadas, quien en quince años de presidente jamás se le ocurrió llevar adelante alguna tarea al respecto, pues su única preocupación pasó por mejorar las condiciones de su despacho.

El ministro del máximo tribunal reconoció que hay que fomentar la "celeridad" en los juicios, como así también señaló que las "agendas públicas deben estar más vinculadas a los problemas concretos de las personas y no a los problemas de poder" y dijo que "los que tienen responsabilidades judiciales tienen que enfocarse en la gente común".

 Estas declaraciones, de quien Posadas se jacta ser su amigo, sirvan tal vez como un puntapié inicial para que el Poder Judicial de Salta haga un ¡Click! y los Padres y Familiares de Víctimas de la Impunidad, sean, tal vez, tenidos en cuenta alguna vez por la justicia salteña.

Comentá la nota