Doble ataque suicida deja al menos 42 muertos y 110 heridos en Pakistán

La policía logró detener a otros dos atacantes. Uno de ellos fue apresado herido, debido a que los explosivos que transportaba estallaron parcialmente, y el otro fue sorprendido antes de que hiciera detonar su carga.

Al menos 42 personas murieron, entre ellos nueve niños y 15 mujeres, y 110 resultaron heridas en un doble ataque suicida contra un santuario de los musulmanes sufíes, en el centro de Pakistán. Dos atacantes hicieron estallar chalecos cargados con explosivos dentro del colmado templo del santo Sakhi Sarwar, situado cerca de la localidad de Multán, en el distrito de Dera Ghazi Khan de la provincia del Punjab.

Miles de devotos estaban en el templo comenzando los tres días de la fiesta anual dedicada Sakhi Sarwar con música, cantos y rezos, costumbres consideradas heréticas por los movimientos integristas islámicos.

El portavoz de la policía pakistaní, Ahmad Mubarak, anunció el arresto de otros dos atacantes, uno de ellos herido, debido a que estalló parcialmente su chaleco explosivo, y el otro detenido antes de que pudiera detonar su carga.

Un portavoz del grupo talibán, Ahsanulá Ahsan se adjudicó el atentado: “Nuestros hombres han llevado a cabo estos ataques, y llevarán a cabo más, en respuesta a las operaciones del gobierno contra nuestra gente en el noroeste”. En ese sector del país, las tropas paquistaníes reprimen a los talibanes que huyen de la persecución de los Estados Unidos en el vecino Afganistán.

Este es el quinto atentado suicida que se produce en Pakistán en cinco días. Muchos analistas creen que, más allá de las diferencias religiosas entre los pakistaníes, los ataques tratan de inflamar las tensiones sectarias para desestabilizar al gobierno de Islamabad, aliado de Estados Unidos en su lucha contra Al Qaeda y los talibanes afganos. El atentado fue condenado por el primer ministro pakistaní, Yusuf Razá Guilani, quien lo calificó de “cobarde” y prometió eliminar “inmediatamente la amenaza” terrorista.

Los sufíes buscan una interpretación mística del Islam alejada del dogmatismo islamista y son con frecuencia víctimas de los ataques de los radicales. Medio centenar de personas murieron en julio del año pasado en uno los atentados más sangrientos contra los sufíes, cuando fue atacado el santuario de Data Darbar en ciudad de Lahore, capital de la provincia de Punjab, que nuclea a más de 81 millones de habitantes.

Según un estudio del Instituto de Pakistán para Estudios de Paz, en 2010 hubo 2113 ataques terroristas o de corte sectario que acabaron con la vida de 2913 personas.

La antigua provincia del Punjab, atravesada por el Río Indo y una de las más fértiles del subcontitnete indio, quedó fracturada entre la India y Pakistán, cuando los ingleses dividieron su colonia en 1947 entre los musulmanes y los hindúes. <

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