El dólar paralelo cerró en Paraná a 11,75

El dólar paralelo cerró en Paraná a 11,75
Hay demanda en las “cuevas”, ante la aceleración de la inflación. Lo buscan pequeños ahorristas, que no acceden a inversiones en ladrillos o autos.

Del mismo modo que sucede en todo el país, el dólar blue llegó ayer en la capital provincial a cotizar y cerrar en 11,75 pesos.

Mientras la divisa norteamericano en el mercado oficial continúa su tendencia alcista (cerró a 6,90 pesos) pero sin acceso al público para ahorro, hay demanda pese a su valor y al tratarse de un mercado negro. Es que por un lado, el argentino tiene como hábito “pensar en verde” y el aceleramiento de la inflación no admite muchas opciones de resguardo de valor, más aún en aquellos sectores cuyos pequeños ahorros no le dan margen para acceder a bienes como construcción o automóviles, los dos rubros más beneficiados por la coyuntura de los últimos meses.

En Paraná hay un comercio minorista conformado por “arbolitos” para operaciones pequeñas; pero también existen cuevas para montos vinculados a las actividades inmobiliarias o a importaciones.

Consulta

Escapada del dólar, aceleración de la inflación e incertidumbre sobre las perspectivas, conforman un debate que se extiende por todo el país.

Ante esta situación, UNO consultó al contador y asesor económico Daniel Herrera. El profesional explicó que “la principal razón de la inflación es la emisión monetaria y más aún si está destinada a financiar déficit del Estado y no acompaña una política de crecimiento productivo”.

Al respecto, indicó que la inyección de dinero sin que crezca la producción, “lo único que genera es inflación. Como la inflación produce pérdida del poder de compra de las personas, porque cada vez necesito más dinero para comprar lo mismo que antes, todos tratan de resguardar su poder adquisitivo. Eso no lo está brindando el peso, entonces todos disparan a comprar bienes que no pierdan valor en relación al resto de los bienes de la economía como ladrillos, vehículos; también buscan el dólar por la misma razón”.

Respecto a la divisa norteamericana, teniendo en cuenta que la compra oficial está controlada, se generan mercados marginales. “En esta semana el precio fue de 11,50 pesos; si además nos dicen que es cada vez más escaso porque caen las reservas del Banco Central, es lógico que un bien que se busca para preservar poder de compra de otros bienes y está escaseando, suba su precio. ‘Mi reino por un caballo’, cuanto más lo necesito, más me cuesta ese caballo para disparar para salir”, soltó el profesional.

Esta situación trae aparejada otras, como distorsiones de precios. “Se pierden las relaciones de precios de las cosas, ya no se sabe qué es barato y qué es caro. Cuando esto empieza a suceder, arrancan los negocios financieros, que son más rentables que la actividad económica, que se frena y reduce la generación de empleo y la inversión real”, acotó.

Y acto seguido, sintetizó como descripción de la conducta de los compradores de divisas: “Me conviene apostar una ficha en algún activo financiero y no en comprar insumos que no sé si voy a vender y a qué precio vender y no sé a qué plazo. Y cuando cobre, si cobro, no sé si voy volver a poder comprar los insumos; cuando las personas empiezan a analizar más un negocio financiero que una inversión real, es una señal de que la cosa no está bien”, opinó.

La inflación en un ejemplo práctico

“Si pensamos en una economía de dos personas (A y B) , donde cada una tiene un producto, banana (A) y pera (B) y cada producto cuesta 1 peso, en el caso que A vende a B la banana en 1 peso, vamos a tener un producto venta (PBI) de un peso financiado con una moneda de 1 peso. Luego, B vende a A la pera en un peso; así la moneda que tenía A vuelve a B y ahí tendremos un producto venta (PBI) de 2 pesos (1 peso banana + 1 peso pera) financiado con una sola moneda de 1 peso. Si a esta economía le agregamos otra moneda de 1 y los productos siguen siendo los mismos, ¿qué va suceder? Aumentará el precio de la banana y la pera, que antes salían 1 peso y producían un producto en conjunto de 2 pesos, con una moneda de 1 peso; pero ahora van a generar un producto de 4 pesos con dos monedas de 1 peso. Es decir, inyectando dinero en esta economía sin que crezca la producción, lo único que crece es el precio y ahí tenemos inflación.

Aumentará la superficie de soja en la provincia

La Bolsa de Cereales de Entre Ríos a través de su sistema de información agrícola informó que, si bien todavía no se ha realizado la clasificación de las imágenes satelitales para la determinación del área cultivada con soja en la provincia de Entre Ríos, en base a la información recibida de la Red de Colaboradores que evalúa la intención de siembra se determinó, a priori, que la oleaginosa podría experimentar un crecimiento del 4% aproximadamente.

De concretarse el porcentaje mencionado el área sembrada en la provincia se situaría cercana a 1.390.000 ha (considerando el área de soja de primera y segunda). Según el Siber, en cuanto a la evolución del área cultivada con soja en el ámbito provincial en las últimas dos campañas destacó que “hacia fines de noviembre en la campaña 2012/13 se había concretado el 82% de la intención total; mientras que a igual fecha del 2013 el valor se posicionaba en el 56%, presentando una brecha de 26 puntos porcentuales”.

Además el sistema reportó que este hecho se debe a las cuantiosas precipitaciones que durante el mes de noviembre del 2013 imposibilitaron las labores de siembra y a la necesidad de resiembra total o parcial de lotes, debido al encharcamiento que ocasionó muertes de plantas por “dumpin-off”, lo cual retrasó aún más las tareas.

Contracción de la colza

El Sistema de Información de Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Siber) detectó una merma en la superficie cultivada con colza en la provincia para la campaña agrícola 2013/14.

El área sembrada en la campaña 2013/14 totaliza 29.100 hectáreas, detectándose una reducción del 16%, lo cual representa una disminución en el área de 5.600 hectáreas.

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