Por el dólar y la inflación, firma chilena no opera más en Mendoza

Por el dólar y la inflación, firma chilena no opera más en Mendoza

Estaba instalada en el Parque Industrial de Las Heras y contaba con casi 100 trabajadores. La empresa habla de una “suspensión temporal”.

No llegaron a cumplirse 8 años de su apertura y 2 años y medio desde que extendió su estructura en el predio que hasta ahora ocupa en el Parque Industrial de Las Heras.

En noviembre de 2012, la firma chilena Integrity S.A., dedicada al reciclaje de envases de pet para la elaboración de derivados que exportaba al país trasandino, había duplicado la superficie que ocupaba a partir de 2007. Pero ahora decidió suspender la actividad de su planta, en gran parte por el impacto inflacionario en los costos y un tipo de cambio que resultaba desfavorable.

A lo que se define por ahora como una suspensión “temporal”, la empresa también lo atribuye a un factor exógeno como la caída del precio internacional de petróleo.

“Las condiciones actuales nos han situado en una posición que no nos permite mantener un costo similar al internacional. Y, lo que es más grave, no podemos prever una mejora a corto plazo”, argumentó desde Chile Pamela Rivera, directiva de Integrity, respecto al cierre de la planta en el complejo industrial, cuya puesta en marcha involucró una inversión de casi $ 15 millones.

Integrity Argentina forma parte del holding Integrity S.A., fundado en 1994. Llegó a Mendoza en 2007 para procesar residuos de botellas de pet (gaseosas, agua y jugos) pero hace poco más de 2 años se instaló en una planta de casi 800 m2 en el Parque. Allí, hasta hace alrededor de 20 días, recibía y acopiaba polímero plástico para reaprovecharlo y enviarlo a Chile como scrap, materia prima de bandejas y otros envases.

Ayer, lejos de la dinámica que tenían hasta 2014, los dos grandes galpones instalados en el lote 19 del complejo, estaban completamente inactivos. Sólo queda el cartel que identifica a la planta, en su momento con equipamiento capaz de procesar 400 toneladas de residuos, y botellas de 1 1/2 litro.

“En estas circunstancias entendemos que a la empresa le resulte más redituable concentrar el proceso productivo en Chile. Si bien tiene una estructura fuerte por la cual no dependería de la asistencia del Estado para seguir, hay que tener en cuenta que el principal inconveniente son sus costos de logística”, adujo Daniel Cornejo, secretario de Desarrollo Económico de Las Heras.

Por su parte, la responsable de la Agencia de Atracción de Inversiones de la Provincia, Matilde Bordón, se mostró sorprendida por la novedad.

“La Provincia los acompañó en la búsqueda de la locación, el contacto con proveedores e información que solicitaron previo a instalar la planta en Mendoza, y si bien hacemos un seguimiento de los inversores con encuestas, no tuvimos conversaciones con ellos antes de esta decisión. La inflación es real, pero me resulta extraño que la macroeconomía sea un motivo, porque el contexto no ha cambiado demasiado en los dos últimos años”, consideró. 

Para Bordón, más allá de esos argumentos “muchos inversores prefieren a Mendoza porque el valor de los activos es bajo y apuestan a mediano y largo plazo”.

La historia

Integrity S.A. nació en Chile en 1994, como proveedora de productos y servicios para el sector frutícola y retail nacional e internacional de la cadena alimenticia. En 2003 expandió sus operaciones a arándanos y cítricos en Entre Ríos y, en 2007, puso un pie en Mendoza con la actividad del reciclaje. Bajo la conducción del ingeniero argentino-chileno Gabriel Fonzo, se convirtió en un holding con inversiones en la industria alimentaria y presencia a ambos lados de la Cordillera.

En Chile trabaja con el servicio de frigorífico y fumigación que abastece al grueso de la producción de berries (arándanos, moras y frutillas, entre otras frutas) de los campos nacionales, atmósfera controlada para kiwis y capacidad de almacenamiento de productos congelados. Además fabrica envases plásticos de Pet para fraccionar fruta y diversos tipos de alimentos con certificación para distintos mercados. Sin contar a Argentina, sus productos llegan a Perú, Ecuador, Costa Rica, Guatemala, México y EEUU.

Su hasta ahora breve idilio con Mendoza es un ejemplo más entre las empresas de origen chileno que por los vaivenes económicos también modificaron su estrategia comercial. 

En esa línea aparecen algunas bodegas como Trivento, del grupo Concha y Toro, que en 2012 concentró el manejo exportador del vino mendocino en su país de origen.

Baggio invirtió $ 50 millones en planta procesadora

La planta industrial de procesamiento de tomate más grande del país está en Mendoza, según los funcionarios del Gobierno, exactamente en el departamento de San Martín. Procesará 1 millón de kilogramos de tomates por día, a partir de la próxima temporada, lo cual demandará de unas 1.400 hectáreas de producción local para su abastecimiento.

El Gobernador Francisco Pérez recorrió ayer la fábrica, que acaba de iniciar la producción, junto al intendente de San Martín, Jorge Giménez y al gerente de Baggio en Mendoza, Daniel Catalá. “Esta planta va a producir unos 100 millones de kilos envasados al año, sólo de tomate, lo que va a provocar una movilidad económica muy fuerte de pequeños productores que podrán abastecerla. Esto es generar nuevas alternativas para nuestros agricultores”, dijo Pérez en un alto de la visita.

“El Estado tiene que estar junto al pequeño productor y ésta es una alternativa muy fuerte de trabajo”, dijo el mandatario al explicar que el kilogramo de tomate se paga entre $ 0,85 y un peso, a 60 ó 90 días máximo de plazo.

“Si consideramos que en Mendoza por hectárea de tierra cultivada se cosechan unos 70 a 80 mil kilos de tomate, y que esta sola planta va a requerir de unas 1.400 hectáreas productivas al año para su abastecimiento, estamos diciendo que son muchos los agricultores que tendrán trabajo”, señaló además Pérez.

Inversiones públicas y privadas

Baggio invirtió más de $ 50 millones en la planta industrial ubicada en la zona rural de San Martín, desde donde producirá, concentrará y envasará pasta de tomate para uso industrial y doméstico. Generará más de 100 puestos de trabajo directos y mucha mano de obra indirecta.

Para concretar este emprendimiento el Gobierno apoyó y acompañó todo el proceso en el que se realizaron obras de infraestructura para acercar los servicios básicos hasta la zona. Para ello la Cooperativa Eléctrica Alto Verde realizó el tendido eléctrico, Irrigación aprobó la factibilidad para la perforación de nuevos pozos y se instalaron 5 km de tuberías para la provisión de gas.

La fábrica

La planta se emplaza en un predio de 120 ha y su principal objetivo es sustituir importaciones de pasta de tomate, ya que Argentina produce poco más de la mitad del tomate que se consume.

Daniel Catalá, gerente de Baggio en Mendoza, explicó que el tomate perita que se cultiva en nuestra provincia es el más valorado entre los consumidores argentinos por la calidad de su pulpa y la concentración de su sabor.

Baggio instaló, en 1983, su primera planta productiva en Gualeguaychú para el envasado de productos con la marca Mocoretá. La firma cuenta con unos 1.500 empleados en el país y exporta a 44 países de todo el mundo. Con los años diversificó su producción añadiendo: jugos frutales (Baggio y Mi Ju); vinos de mesa (Uvita, Talacasto, Cavic, Viejo Viñedo); aguas y sodas (Lluvia de Oro); snacks (Pumper) y leche fluida bajo la marca Latte Baggio. En la línea de conservas, fabrica con la marca 7 Días y De la huerta

Frases destacadas

“Las condiciones actuales no nos permiten tener un costo similar al internacional. Y no podemos prever mejora” Pamela Rivera - directiva de Integrity

“La inflación es real, pero me resulta extraño que la macroeconomía sea un motivo; el contexto no ha cambiado demasiado” Matilde Bordón - de la Agencia de Atracción de Inversiones

“En estas circunstancias entendemos que le resulte redituable concentrar el proceso productivo en Chile” Daniel Cornejo secretario de Desarrollo Ec. de Las Heras

Comentá la nota