Dos empresarios de la ciudad de Córdoba han cruzado denuncias sobre la posesión.
Lo que hace pocos días, el pasado 20 de mayo, aparecía como un golpe a la delincuencia, luego que se recuperaba una impresionante cantidad de cueros que se creía robados, figura ahora entre unos grandes signos de interrogación. ¿A quién pertenece realmente lo secuestrado?
Esta historia, cuyo final por el momento nadie se anima a aventurar, comenzó a escribirse el lunes 12 de mayo, cuando Omar Porcel de Peralta, propietario de la curtiembre Arte Cueros, ubicada en calle Obispo Maldonado al 2900, de barrio San Vicente, de la ciudad de Córdoba, denunció que delincuentes anónimos se habían robado alrededor de 800 piezas de cuero, luego de romper un candado.
Los ladrones también se llevaron facturas y un pendrive con información de los clientes del negocio.
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