Reclaman regular tarifas y la distribución de las cargas. Representan a seis regionales de toda la provincia.
Héctor Nicola, de la Regional Centro; Héctor Audagna, de la Regional Sudeste, y Francisco Magallanes, de General Deheza, en representación de las otras regionales, responsabilizaron de la destrucción del sistema de cargas de cereales a la Federación Cordobesa del Transporte de Cargas (Fecotac) y a los monopolios cerealeros (AFA, ACA, Cargill, Bunge, AGD y Nidera).
Las regionales de empresarios reclamaron también al gobernador Juan Schiaretti que intervenga en la solución del problema, ya que sin tarifas y regulación de las cargas, “quedamos a merced de las cerealeras y de una federación que no defiende los intereses de los transportistas cordobeses).
A modo de ejemplo expresaron que “mientras Fecotac con las cerealeras fijaron una tarifa de 150 pesos cada 380 a 400 kilómetros, “nosotros recibimos 70 a 75 pesos, y además nos hacen pagar el seguro de cargas lo que por Ley 24.653 debe correr por cuenta de quien envía la mercadería o del destinatario”.
“Además exigen el libre deuda sindical”, toda una serie de requisitos que apuntan a excluir del sistema a aquellos camioneros que no son “de confianza” de este sistema monopólico armado entre la federación y las cerealeras.
Los representantes de las regionales disidentes de la Fecotac informan que este miércoles tendrán una reunión con autoridades de Transporte de la Nación, para ver si convencen a la Provincia de reglamentar el transporte interprovincial, que regule las cargas y las tarifas. En caso de no tener respuesta habrá un bloqueo de las plantas de acopio para antes de la cosecha, que estará comenzando en quince días.
Los reclamos del sector también se centran en la “falta de continuidad laboral” situación que dificulta aún más la subsistencia de los empresarios transportistas, y la creación de fuentes de trabajo permanente para aquellos que deben conducir los rodados.
Respecto a la reglamentación de la actividad, los empresarios transportistas de cereales expresaron que “necesitamos reglas de juego claras para que el trabajo esté repartido y no a cargo de un monopolio”, al tiempo que reclamaron que la Provincia (a quien en reiteradas ocasiones le plantearon el problema) tome cartas en el asunto “así como lo hizo en el transporte de pasajeros”.
En este marco, el movimiento de la cosecha que comenzará en dos semanas se verá seriamente afectado por el bloqueo a todas las plantas acopiadoras de la provincia.

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