"Disfruto esto"

"Disfruto esto"
El Burrito Ortega se bañó de cariño en Neuquén, donde los hinchas Millonarios le devolvieron parte de lo que les regaló luciendo la Banda Roja en el pecho.

La despedida oficial, la que pidió el hincha y la que Ariel Ortega se merece como pocos, será en el Monumental en unos meses. Pero el primer paso de esa fiesta que se imagina el jujeño desde hace tiempo, cuando decidió colgar los botines, obligado por algunas decisiones de la dirigencia de River, se vivió ayer en Neuquén. En su segunda visita, el jujeño compartió una cena organizada por la filial 7 de Octubre con la gente que más lo quiere, la que lo puso en un podio en el que sólo hay lugar para un puñado de glorias riverplatenses.

Ortega llegó temprano y pasó por LU5 para agradecer el cariño que le brindan los hinchas Millonarios y el respeto del resto. Un trato que –dice el Burrito– es "lo más importante que me dejó mi carrera". "En el día a día, lo que te demuestra la gente es muy gratificante", cuenta el jujeño, quien pisó por segunda vez estas tierras, luego de su llegada para otra despedida, la que tuvo con la Selección en el amistoso ante Haití en Cutral Co.

"Fue un regalo ese partido con Maradona como entrenador, mi último partido en la Selección Argentina, con una camiseta que para mí significa muchísimo, lo difrute mucho", recuerda el jujeño, quien toma carrera para iniciar su etapa como DT. "Los primeros días cuando tomé la decisión, me quedó la idea de que podía haber seguido un poco más, a la gente también, pero hoy estoy contento, la vida continúa. Lo importante es haber hecho una linda carrera, haberme divertido, y disfrutar de este tipo de reconocimiento que me hacen en el interior del país", resaltó.

"Las cosas se dieron así, lo más lindo es retirarse siendo campeón, pero a veces las despedidas no son como uno desea. Ahora voy a tener mi partido en el Monumental, que es mi casa, y va a ser hermoso", dice.

¿Qué hace un hombre tan apasionado por el fútbol sin estar en ese mundo? "Siempre viajo a eventos como este, estoy disfrutando de mis hijos, que es lo más importante que tengo. Me encantaría trabajar, más que en el fútbol, en River. Ahora estoy con el tema de mi despedida, después, cuando me decida, me gustaría trabajar en el club, es el lugar donde uno se siente cómodo, tengo el cariño de la gente y es un lugar que amo".

Su regreso al Millonario pudo haberse dado en el cuerpo técnico de Matías Almeyda. Pero el Burrito declinó la oferta, y hoy volvería con Ramón Díaz al mando, para trabajar en las Inferiores. "Ramón es un técnico importante, muy inteligente, tiene mucha experiencia, es pícaro, conoce a River como nadie. Su llegada descomprimió muchísimo a los jugadores, se animaron más, se soltaron. Hay chicos que estaban descartados, él los puso y están rindiendo, el momento que vive River pasa mucho por la llegada de Ramón", resaltó el ex compañero y jugador del Pelado.

"A la mayoría de los DT que tuve no les daba mucha bola. Pasa más porque te caiga bien, te llegue lo que dice. El Tolo, Ramón, Passarella, Bielsa, hay muchos con los que me llevé bien", rememora Ortega, quien mira todos los partidos que puede aunque "los del fútbol argentino son un poco aburridos", y se prepara para volver, en otro rol, a sumar más motivos para que los hinchas de River lo amen.

"Con Messi, la Selección ilusiona"

El Burrito ama el fútbol, a River y a la Selección, con la que disputó tres mundiales, en 1994, heredando el puesto de Diego Maradona, en 1998 y en 2002. Y sueña, como hincha, con ganar un mundial en Brasil 2014.

"Está demostrando la Selección que ha mejorado muchísimo, sacó buenos resultados y está a un partido de clasificar. Con Messi, que es el mejor de todos, creo que este equipo ilusiona. Ojalá Lio llegue en su plenitud al Mundial para hacer ganar la Copa del Mundo a Argentina, que es lo que todos queremos", dijo el jujeño.

La herida abierta

Neuquén > Desde afuera, borrado por su "padrino" Daniel Passarella y olvidado por su amigo Matías Almeyda, Ortega sufrió como fanático de la Banda Roja la caída a la B Nacional que nadie se esperaba. Una mancha que, dice, no se lava tan fácil.

"Como todo hincha de River que siente esta camiseta, y más por todo lo que me dio, uno lo sintió con mucho dolor y tristeza. Es algo que no tiene explicación, pero pasó. Hoy lo seguimos sufriendo y esta herida no va a cerrar nunca. Por suerte ahora el equipo está mucho mejor, está jugando bien", comentó el Burrito.

Para Ortega "River nunca se tendría que haber ido a la B. A los que somos futboleros de alma e hinchas de River no nos entra en la cabeza. Ojalá no vuelva a pasar nunca más, haberse ido a la B fue muy doloroso".

El infierno que vivió el Millonario se mudó a Avellaneda. Y el que sufre la pasión y el derborde de sus hinchas, enojados por lo que puede ser el primer descenso de la historia es Independiente.

"A mí me tocó estar en Europa, y no se vive la pasión que se vive acá. Allá perdiste y los hinchas te saludan después del partido. Es cierto que hay un límite, que es la violencia, que yo no comparto, pero la pasión que hay por el fútbol acá es lo que hace grande al fútbol argentino", señaló el Burrito.

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