Se diseñó un plan de emergencia para personas con discapacidad

Ante una emergencia, ¿cómo evacuar un edificio con personas con discapacidad? Para dar solución a este interrogante, el centro de día Candilejas trabajó durante todo 2010, con sus profesionales, las familias de los concurrentes y personal de Gestión del Riesgo de la Municipalidad.
Así, lograron diseñar su propio plan de emergencia, especialmente adaptado para personas con discapacidades profundas.

A toda institución de salud, se le exige contar con un plan de evacuación para obtener la habilitación. Pero esta experiencia es novedosa porque el organismo trabajó en la adecuación del plan de emergencia a las necesidades de las 23 personas con discapacidad que asisten a diario. Se tratan de discapacitados profundos y severos, con patologías motoras o sensoriales asociadas, de entre 15 y 65 años.

“Ya teníamos un plan hecho por un ingeniero en higiene y seguridad, pero no contemplaba las necesidades de nuestra población. Por eso, vimos que había que desarrollar un plan acorde a las características de los asistentes”, explicó la directora del Centro de Día, Mariana Fontanella.

Desde Candilejas se pusieron en contacto con el Cobem y de allí fueron derivados a la Dirección municipal de Gestión del Riesgo.

Trabajo conjunto

Para diseñar el plan, se dividió a la población de Candilejas en tres grupos: aquellos que pueden ayudar ante una emergencia; quienes no pueden ayudar, pero sí trasladarse por sus propios medios; los que no pueden ni colaborar ni movilizarse por sí mismos.

En este sentido, hubo varios debates en torno a si los concurrentes debían intervenir o no en la ayuda de otros compañeros con discapacidades más severas. Finalmente, se llegó al acuerdo de que pueden colaborar, en la medida en que no pongan en riesgo sus propias vidas.

También se tuvo en cuenta la distribución de los 17 profesionales en los tres turnos: mañana, siesta y tarde. Esto volvió imperioso optimizar los recursos. Uno de los principales desafíos fue lograr que los 23 asistentes hicieran caso a cualquiera de los profesionales de Candilejas. “Es muy frecuente que las personas con discapacidad sólo le hagan caso a una persona. Pero ante una emergencia, es fundamental que respondan a quien esté a cargo, así no sea la persona a la que obedecen habitualmente”, explicó una de las terapistas.

El diseño del plan de emergencia implicó un trabajo colectivo entre los profesionales de Candilejas, las familias de las personas con discapacidad y el personal municipal. Si bien el trabajo formal ya está concluido, todavía no realizaron un simulacro para corroborar la eficacia del plan.

De todas formas, se trata de una experiencia novedosa, que pretende ser replicada en otras instituciones que trabajen con personas con discapacidad.

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