En una discutida sesión, el Concejo aprobó las cuentas

En una discutida sesión, el Concejo aprobó las cuentas
El aval a la Rendición del ejercicio 2013 tuvo 9 votos favorables, dos abstenciones y uno en contra. Un importante grupo de ediles de la oposición ingresó terminada la votación del despacho en general. Hubo cruces y polémicas con el oficialismo.
El Concejo Deliberante de Quilmes aprobó ayer, en una sumamente discutida y particular sesión especial, la Rendición de Cuentas 2013 del Ejecutivo comunal. Tuvo 9 votos favorables, dos abstenciones y uno en contra. Un importante grupo de ediles opositores ingresó terminada la votación en general.

Cuando el tercer timbre sonó en el recinto, sentados en sus bancas había 13 ediles más el presidente del Cuerpo. Luego se sumaría uno. Sin embargo, previo a que comenzara la votación, dos de ellos se levantaron, siendo llamados por un grupo de concejales de la oposición que esperaba afuera.

Sin ningún tipo de discusión y con doce ediles presentes, el presidente del Cuerpo puso a consideración en general el despacho en mayoría que venía de las comisiones y fue aprobado por 9 votos a favor, dos abstenciones y uno en contra.Fue en ese momento cuando ingresaron los concejales de los bloques opositores, mientras se aprobaba el primer artículo del despacho en la votación en particular.

Las quejas de la oposición, el cruce de palabras con los oficialistas que se quejaban por lo que sucedía; en esos momentos la sesión perdió el rumbo."No hubo desprolijidad", fue la expresión de José Migliaccio -titular del Cuerpo- sobre lo sucedido y detalló: "el procedimiento, como se pudo ver, desde el primer punto hasta terminar la sesión, fue exactamente igual al de todas las sesiones. Hay concejales que manifestaron que recibieron una llamada justo antes de comenzar y otros que por el tiempo que normalmente lleva una sesión por su formato, no se dieron cuenta de que hoy (ayer) había un único punto a tratar".

La aprobación de la Rendición de Cuentas establece la necesidad de que sea votada en general como despacho y luego en particular. Este último punto fue también aprobado por el oficialismo, mientras que la oposición ingresaba a los gritos como para ocupar sus bancas, por lo que consideraron desde el sector opositor que se dio una situación irregular.Con el ingreso de la oposición (los ediles Barros y Lupo, del bloque Juntos Por Quilmes nunca entraron al recinto, a pesar de estar en el Concejo), Migliaccio permitió, dejando en claro que la votación ya había sido realizada, que cada concejal que así lo dispusiese realizara una alocución sobre su postura en el tema ya tratado.

Sobre esto agregó: "en estos casos hay diferentes puntos de vista en lo que significa los gastos y cómo van a ejecutarse. En este caso se mostraron diferentes puntos de vista sobre cómo hubiesen realizado los gastos. Eso fue el debate. Las cuentas fueron aprobadas y ahora recae sobre el Tribunal de Cuentas en sus tiempos, la potestad de emitir dictamen".

La discusión duró más de una hora. Los concejales Queijeiro, Filareti y Domene expusieron el trabajo que realizaron en los últimos días, en el análisis de las cuentas y expresaron por qué votarían en contra. Casazza y García explicaron su abstención y Darío Nunzio Miguel aseguró que fue el único que votó en contra y apuntó contra los ediles que no ingresaron al recinto a tiempo.

Para Migliaccio el despacho hubiese sido aprobado aunque la oposición hubiese estado en el recinto: "queda muy que luego de las apreciaciones hechas, de las manifestaciones de las abstenciones y de los votos en contra, tampoco alcanzan y las cuentas quedaron aprobadas correctamente. La Presidencia siempre permite que se manifiesten todo aquel que así lo desee" y explicó una discusión final: "por una falta de interpretación el dictamen sobre la Rendición de Cuentas del Concejo quedó sin el número correspondiente".

El enojo de Darío Miguel

Para Darío Miguel, si toda la oposición hubiese estado en el recinto a la hora de la votación la Rendición de Cuentas no habría sido aprobada.

"Los números que estábamos manejando previo a la sesión eran negativos para la Rendición. Al ser parte de la Comisión de Presupuesto ya había dado mi voto negativo y se había armado un despacho en disidencia con esa posición", contó Nunzio tras la sesión y relató: "se generó una confusión terrible a la hora de la votación y el voto fue ampliamente positivo entre los que estábamos presentes. Los concejales que entraron después trataron públicamente de demostrar algo que no pudieron hacer".

El concejal fue categórico con sus pares: "la verdad yo no entiendo qué hicieron. Hasta hacía un minuto estábamos contando los votos. Ni bien comenzó la sesión empezaron a llamar a algunos que estábamos adentro, tanto es así que Fredes salió y volvió a entrar y me dijo 'no entiendo qué están haciendo'. Después tratar de ser los paladines de la injusticia, no es así, vos tenés una oportunidad en esto y no la aprovecharon".

Filareti vio "irregularidades"

"Nunca en los años que soy concejal ví que una sesión empiece sobre el límite pasada la hora a la que fue convocada", se quejó Gustavo Filareti sobre cómo se votó. "12.35 ya se estaba votando la Rendición de Cuentas, ahí está la irregularidad".

Al ser consultado por la ausencia de los ediles Barros y Lupo, que pertenecen al bloque que él preside (aunque se generaron dudas por la ruptura luego de la sesión), aseguró: "hay que preguntárselo a esos concejales".

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