El secretario general de la CGT Santa Cruz, Mario Aguilera, quien ayer fue recibido por el gobernador Daniel Peralta en su despacho, consideró que el paro por tiempo indeterminado que llevan adelante numerosos maestros provinciales “dejó de ser un conflicto salarial para ser un capricho más personal porque los conflictos laborales se solucionan a través del diálogo y en la mesa de negociación”.
El dirigente gremial formuló declaraciones al concluir su encuentro con el mandatario provincial, a quien puso en conocimiento de un proyecto de construcción de viviendas para trabajadores de gremios nucleados en la CGT.
En ese marco, ambos analizaron también la evolución de algunos conflictos que se registraron y registran en Santa Cruz y en el caso particular de la medida de fuerza impulsada por la ADOSAC, Aguilera sostuvo que la misma “tiene un condimento político que desvirtúa el reclamo salarial”.
Trajo incluso a colación que “hay gremios que están dentro de la CGT que acataron inclusive hasta una conciliación y han finalizado con el acuerdo de partes en donde se llegó a un buen puerto, esto en relación a lo atinente a conflictos salariales”.
Asimismo, hizo saber que el gobernador les solicitó “inculcar la paz social, tanto para los gremios que están dentro como fuera de la CGT”.
“NO ES LA FORMA”
Al hacer nuevamente hincapié en la huelga docente, Aguilera criticó la manera de actuar de la ADOSAC, señalando que “su accionar es perjudicial, tanto para el Estado como para la sociedad”.
Al mismo tiempo sostuvo que “hay que ser muy cauteloso con las medidas de fuerza que se toman; hay que ver las formas y si ellos creen que de la forma que se están manejando van a llegar a buen puerto, bueno, lo analizarán ellos. Nosotros al no ser parte vemos cómo se van desenvolviendo a través de los medios de comunicación, pero creo que es preocupante esta situación”.
En ese mismo contexto puso de relieve que la huelga docente “tiene un color político; se lo ve a través de cada movilización; no se ve la bandera que los representa sino de colores políticos y es por eso que creo que se desvirtúa el reclamo salarial”.
Advirtió incluso que “si bien van de la mano la política partidaria y la gremial, creo que cuando se mezcla sale para cualquier lado y eso es lo que se está viendo hoy”.
Finalmente dejó en claro que “un reclamo laboral es legal hasta que deja de serlo, cuando uno no cumple con los pasos administrativos y con las leyes” porque “las leyes laborales están hechas para defender los intereses de los trabajadores y cuando te corres de la línea de lo legal y pasas a la ilegalidad, ya corren peligro los puestos de trabajo y la paz social y esto es muy peligroso”.

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