Admitió que alquila un lugar frente a la Escuela a una heladería, y que les cobra $3.100 por mes.
Ante esta situación, días atrás la directora hizo entrega de la tarjeta del PIO –lo cual quedó asentado en el acta de la reunión- y también pidió el cambio de titularidad. Esta tarjeta había quedado con un saldo a favor de $26.000, aseguró.
"Acá, lo pedagógico, la tarea nuestra, está desvirtuada. Soy muy respetuosa y hay niños que vienen sin que hayan tomado un desayuno y habrá niños por la tarde que no habrán almorzado. Busquemos la forma para que sigamos trabajando y para que tengamos una buena educación. Hay muchos programas que se podrían trabajar de otra manera. A mí me gustaría que tuviéramos un mejor acompañamiento del Programa PIO y de todos los programas. Que nos hagan visitas, que nos hagan monitoreos y que venga a hacer ver qué es lo que estamos haciendo mal o qué estamos haciendo bien, porque también necesitamos de un estímulo. Tenía que salir yo a hacer las compras porque los papás no lo van a hacer. Pueda ser que con esta comisión que se formó, se logre”, expresó.
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